El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio por hecho este domingo que el primer ministro del Reino Unido, el izquierdista Keir Starmer, dejará su puesto y abandonará el número 10 de Downing Street tras sufrir otro duro revés electoral esta semana.
"Keir Starmer renunciará como Primer Ministro del Reino Unido. Fracasó rotundamente en dos temas muy importantes: INMIGRACIÓN Y ENERGÍA (¡ABRAN EL PETRÓLEO DEL MAR DEL NORTE!). ¡Le deseo lo mejor!", fue el mensaje de despedida que le dejó Trump al líder laborista.
En Londres también dan como hecho que Starmer presentará su dimisión este lunes. No obstante, algunos reportes de la prensa británica señalan que el mandatario se mantiene firme en su postura de no dar un paso al costado, incluso reconociendo que el Partido Laborista ha perdido cientos de bancas en las elecciones locales del mes pasado, y que la derecha de Nigel Farage continúa ganando terreno y se posiciona para gobernar el país en 2029.
Starmer dimitirá en las próximas horas.
Burhman, la última bala de la izquierda británica
Estos reveses electorales obligaron al laborismo a buscar alternativas, y todos los ojos apuntan ahora a Andy Burnham, un protegido político del exprimer ministro Tony Blair. El alcalde del Gran Mánchester desde 2017 fue elegido recientemente miembro del Parlamento, donde se posiciona en un lugar ideal para desafiar el liderazgo de Starmer.
Burnham asumirá su banca en la Cámara de los Comunes en las próximas horas, lo que podría darle a Starmer el margen de tiempo necesario para coordinar una salida ordenada antes de que sus propios aliados fuercen su destitución por temor a perderlo todo en los meses que vienen.
La gestión de Starmer en materia migratoria ha sido desastrosa. Aunque el dirigente reconoció en reiteradas ocasiones la crisis que ha causado la inmigración ilegal en el Reino Unido, cada una de sus decisiones estuvo condicionada por el temor a perder el respaldo de la facción musulmana del electorado, un sector cuya influencia política va en constante aumento y domina la política laborista.
Andy Burnham, la última esperanza del laborismo británico.