La WNBA, la principal liga de básquetbol profesional femenino de los Estados Unidos, formará un equipo de trabajo para determinar "qué es una mujer" luego de que dos exjugadores de la NBA exigieran saber si su regla de elegibilidad exclusiva para mujeres se basa en el sexo biológico o en la autoidentificación.
La comisionada Cathy Engelbert envió de forma urgente un memorándum a los equipos el viernes después de que los exjugadores de la NBA Enes Kanter Freedom y Royce White se declararan elegibles para el Draft de la WNBA de 2027 al autopercibirse como mujeres.
Engelbert calificó el asunto como un "tema complejo y lleno de matices" y dijo que "siempre abordará este tema con cautela, respeto y en sintonía con los valores de siempre de nuestra institución". Además, señaló que "preservar la integridad de nuestro juego y garantizar una competencia justa siempre serán las máximas prioridades de la liga".
White fue el candidato de Trump para Minnesota en 2024.
El origen de la polémica
El convenio colectivo de trabajo de la liga establece que "solo las jugadoras que son mujeres son elegibles para jugar en la WNBA", pero el documento no ofrece ninguna definición adicional de "mujeres" ni un lenguaje claro sobre el sexo asignado al nacer o la identidad de género.
Freedom y White, reconocidos militantes trumpistas con experiencia profesional en el deporte, están poniendo en evidencia a la WNBA, una liga que históricamente ha decidido asociarse con las políticas de izquierda, promover el movimiento supremacista negro Black Lives Matter y ha rechazado y hostigado a las jugadoras blancas.
La polémica gira en torno a los dichos de Sophie Cunningham, jugadora de las Indiana Fever, quien se manifestó públicamente en contra de la participación de los transgénero en el deporte femenino y fue demonizada por las activistas de izquierda del deporte, como la jugadora de fútbol Megan Rapinoe y la copropietaria de las Seattle Storm, Celeste Keaton, suspendida por la liga tras pelease con simpatizantes que llevaban remeras en apoyo a Cunningham.
La basquetbolista Sophie Cunningham defendió a las mujeres en el deporte y fue atacada por la izquierda.