El presidente Donald Trump está enviando un tercer portaaviones a Medio Oriente y evalúa escalar la guerra contra Irán después de las elecciones de mitad de término de noviembre. El USS Theodore Roosevelt y su grupo de ataque, que consta de entre 9.000 y 10.000 efectivos militares, zarpó desde San Diego este domingo y está previsto que llegue a la zona del Golfo Pérsico en noviembre.
El USS George H.W. Bush y el USS George Washington ya se encuentran estacionados en la zona, por lo que no se sabe aún si el Roosevelt relevará a alguno de estos o directamente se sumará a la flota de guerra. Eso si: el Pentágono planificó que el Roosevelt estuviera preparado para una estadía prolongada.
Esto incluye maximizar sus reservas de alimentos, artículos de higiene, de venta minorista y otros suministros críticos antes de su despliegue, algo que la cúpula de la Armada destacó el mes pasado. También se tomaron medidas para garantizar que los marineros tengan una comunicación más confiable con sus familias en casa y mejores servicios para la calidad de vida a bordo del portaaviones.
"Eso significa nuevos equipos de entretenimiento en las cubiertas de rancho, equipos de gimnasio más duraderos, máquinas cardiovasculares de repuesto listas para nuestra ubicación e incluso materiales festivos comprados con anticipación", afirmó el almirante Daryl Caudle, jefe de Operaciones Navales, en un anuncio en video el mes pasado sobre las reformas realizadas.