La administración de Donald Trump llegó a un acuerdo con Anthropic para permitir la reactivación supervisada de Mythos 5, uno de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, luego de haber restringido su acceso por motivos de seguridad nacional.
La compañía confirmó que podrá implementar el sistema en un grupo limitado de organizaciones estadounidenses vinculadas a la operación y protección de infraestructura crítica. En los hechos, Washington habilitó el uso de la herramienta, pero bajo condiciones estrictas y lejos de una liberación abierta al público general.
El acuerdo obliga a la empresa a someter sus modelos a una exhaustiva auditoría.
La decisión se da después de una orden ejecutiva de la administración Trump que obligó a revisar los requisitos de licencia y restringió temporalmente el uso de los modelos más potentes de Anthropic. La preocupación central del Gobierno estadounidense pasa por el posible uso indebido de estas tecnologías en tareas de ciberseguridad, especialmente por parte de actores hostiles, hackers o regímenes autoritarios como China.
Según informó la empresa, Mythos 5 será desplegado en organizaciones que operan y protegen infraestructura crítica, mientras continúa el trabajo conjunto con la Casa Blanca para ampliar gradualmente el acceso al modelo. Anthropic también busca que Fable 5, otro de sus sistemas avanzados, vuelva a estar disponible para un uso más amplio.
El acuerdo marca un giro claro en la política tecnológica de Washington. Hasta ahora, la administración Trump había sostenido una postura favorable a mantener la ventaja competitiva de las empresas estadounidenses frente al avance del Partido Comunista Chino. Sin embargo, el caso Anthropic dejó en evidencia que la carrera por la inteligencia artificial no puede separarse de la seguridad nacional.
EE.UU ordena las cadenas productivas que fundamentarán el crecimiento tecnológico de las próximas décadas.
Esa misma lógica se ve reflejada iniciativas como Pax Silica, la alianza impulsada por Estados Unidos para asegurar cadenas de suministro vinculadas a la inteligencia artificial, minerales críticos, energía y tecnologías avanzadas, reduciendo la dependencia occidental de China.
La empresa terminó aceptó un esquema de trabajo conjunto con el Gobierno de Trump para reactivar el acceso de forma limitada y bajo revisión oficial. Ahora, los modelos con capacidad para detectar vulnerabilidades informáticas, automatizar tareas sensibles o acelerar operaciones de ciberseguridad deberán pasar por controles antes de quedar disponibles sin restricciones.