El gobierno de Estados Unidos le pidió a OpenAI que restrinja el lanzamiento de su próximo modelo, GPT-5.6, y lo limite a un grupo reducido de socios aprobados por la administración. Esta medida responde a las capacidades avanzadas del sistema, que generan preocupación en materia de seguridad.
Según reportes, la decisión no surge de la nada. Hace poco, la administración Trump impuso controles de exportación a Anthropic, lo que llevó a esa empresa a retirar del mercado sus modelos más potentes, Mythos y Fable. Estos modelos había logrado derribar la seguridad de diversas entidades gubernamentales.
GPT-5.6 se encuentra en un nivel similar al de Mythos, lo que lo convierte en el segundo modelo de frontera bajo escrutinio directo en pocas semanas. OpenAI aceptó esta restricción como una solución temporal para poder avanzar con el lanzamiento público.
Un "momento extraño" para la industria
Sam Altman, líder de la compañía, describió la situación en un informe interno como un "momento extraño", ante la falta de un marco regulatorio claro para la inteligencia artificial. "Hemos dejado claro al Gobierno de EEUU que este no es nuestro modelo preferido a largo plazo", señaló, y agregó que trabajarán junto a otros actores para buscar enfoques más sostenibles.









