Siguiendo las órdenes del presidente Donald Trump, el ejército de los Estados Unidos bombardeó a la Guardia Revolucionaria iraní en represalia por la muerte de tropas estadounidenses en Jordania.
EEUU viene atacando puentes, instalaciones eléctricas e infraestructura utilizada por las tropas del régimen iraní, mientras que Teherán ha golpeado plantas eléctricas y de desalinización en Kuwait, amenazando la vida de los habitantes de esa pequeña nación. La dictadura de los ayatolás también ha amenazado con expandir sus ataques hacia toda la región.












