El presidente Donald Trump anunció una medida que los ganaderos y agricultores de Estados Unidos le venían pidiendo: dio inicio al proceso legal para que los productores procesen directamente sus propios alimentos, con el objetivo de quebrar al monopolio de los cuatro grandes frigoríficos que han estrangulado a los productores independientes durante décadas y han encarecido el producto para los consumidores.
"Los ganaderos y agricultores siempre han sido una prioridad número uno para mí. Trabajan muy duro, son inteligentes, eficientes y sumamente limpios, pero durante años he escuchado que tienen un problema tremendo con los grandes procesadores, que muchos describen como un monopolio desagradable", escribió el presidente. "Esencialmente son 4, un número muy poco competitivo, y le hacen la vida imposible a nuestros maravillosos agricultores y ganaderos".
"¿Y no puedo permitir que eso pase, verdad? Así que, para romper este poderoso monopolio, cuya propiedad en gran parte está basada fuera de EEUU, estoy autorizando la redacción de documentos legales para dar a los agricultores y ganaderos el derecho a procesar sus propios alimentos. Esto debería avanzar rápido", autorizó Trump.
Según datos del Departamento de Agricultura, hay cuatro empresas grandes que manejan aproximadamente el 85% de todas las compras de novillos y vaquillas en el país. Estas cuatro compañías que conforman el monopolio cárnico son Cargill, Tyson Foods, JBS USA y National Beef Packing Company.
Bajo un nuevo esquema, los productores podrían faenar y comercializar sin intermediarios.
Bajo la ley estadounidense, los agricultores pueden sacrificar ganado para uso personal, familiar, de empleados o de invitados que no paguen mediante exenciones limitadas, pero para comercializar la carne deben pasar una inspección federal o por un sistema estatal aprobado. La idea de Trump es recortar estas barreras regulatorias que mantienen a los pequeños productores atrapados dentro del sistema corporativo de procesamiento.
Como era de esperarse, el lobby de la industria cárnica se opuso a la medida y aseguró que la desregulación del sector podría representar riesgos para la seguridad alimentaria. Cabe señalar que la Casa Blanca no ha anunciado la eliminación de los estándares de inspección y que todavía no dado a conocer el nuevo mecanismo legal.
El Departamento de Justiciaesta investigado desde el año pasado a este lobby, cuyos gigantes corporativos son de propiedad extranjera, por posibles casos de colusión ilícita, fijación de precios y manipulación de mercado, esencialmente manipulando los precios y amenazaban el suministro alimentario de la nación.
Trump y una victoria para los "farmers" estadounidenses.