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Hungría

Viktor Orbán dio un masivo discurso por el aniversario de la revolución anticomunista en Hungría

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Ante cientos de miles de húngaros conmemorando el 65° aniversario de la Revolución de 1956, Orbán explicó la hoja de ruta de la nueva derecha para lograr la prosperidad lejos del comunismo.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, líder de la derecha europea, disertó este sábado en la Plaza Erzsébet en conmemoración al 65º aniversario de la revolución húngara de 1956, cuando cientos de miles de húngaros se levantaron en armas contra la dictadura de la Unión Soviética. El poderoso discurso fue tomado como el inicio de la campaña de cara a las elecciones del próximo año de su partido Fidesz, y una hoja de ruta para las formaciones de derecha no solo en Hungría si no que en todo el mundo.

El mandatario abrió su discurso aludiendo a enfrentamientos del pasado, expresando que “se han necesitado años para despejar los estragos que dejó el gobierno de izquierda. Hemos logrado poner a Hungría nuevamente de pie. Afortunadamente, la unidad nacional ha perdurado y trabajadores, ingenieros, agricultores, pequeñas y medianas empresas, científicos, maestros, enfermeras y médicos han limpiado las ruinas”.

Luego continuó "hemos creado un millón de puestos de trabajo, nos hemos deshecho de los préstamos en moneda extranjera, hemos reducido los impuestos y el año que viene el salario mínimo será superior al salario medio durante la época de los ex gobernantes socialistas".

La riqueza nacional", agregó, "ha crecido un 150% desde que Fidesz llegó al poder. Gravamos a las multinacionales, protegimos a las familias y ahora las facturas de los servicios públicos son las más bajas de Europa”.

El sistema económico de Hungría es muy particular: las empresas locales prácticamente no pagan impuestos, y el grueso de la base impositiva recae en las empresas extranjeras, que de igual modo, pagan menos que en otros países de Europa como España o Italia.

Expresó que Hungría actualmente está dando tanto a los ancianos como a los jóvenes lo que les corresponde. Con la introducción gradual de la pensión de 13 meses y la exención de impuestos para los trabajadores jóvenes, quienes se introducirán al mercado laboral el próximo año. Además, “a las familias que crían niños se les reducirán más los impuestos”, señaló.

Recordemos que en 2019 se puso en marcha el Plan de Acción para la Protección de la Familia, el cual contemplaba un préstamo de 29.000 euros sin intereses a las parejas casadas, que no era necesario devolver si se concebían 3 hijos o más.

En el caso de quedarse con dos descendientes devolvían dos tercios del préstamo. Además, consideraba la exención para toda la vida del pago al impuesto sobre la renta a las mujeres con al menos cuatro hijos. Todo esto con el objetivo de revertir la tasa de natalidad decreciente que tiene el país.

“Hay momentos en la vida de las naciones en los cuales todo el mundo siente de repente que ya es suficiente; que las cosas no pueden seguir de la misma manera”, dijo Orbán.

Tenemos que tomar una decisión, y esa decisión demostrará quiénes somos realmente. Así mismo, resultará para toda la nación el valor de la misma. Si un pueblo guarda silencio o sale a protestar, si se reconcilia con la situación o se levanta contra ella, si mira hacia un lado o se pone de pie, si se retira o retoma la lucha”, agregó el mandatario.

Refiriéndose a 1956, exclamó: “Los húngaros tomamos la decisión correcta: protestamos; nos mantuvimos erguidos, nos levantamos y luchamos contra el dominio soviético, eso significó defender la libertad contra el cautiverio, la independencia contra la ocupación. Los patriotas húngaros nos enfrentamos contra los comunistas”.

El primer ministro declaró que ya era hora de que Bruselas entendiera que al final "ni siquiera los comunistas pudieron llegar muy lejos con nosotros". Tengamos presente que Hungría atraviesa un conflicto geopolítico; ya que la Unión Europea presiona al país no solamente con que permitan la entrada de inmigrantes ilegales, sino que también acaten la agenda progresista.

“Somos los que en el ‘56 desafiamos al comunismo global y los que derribamos el primer ladrillo del Muro de Berlín”

En su enfrentamiento contra los burócratas de Bruselas, proclamó que se demostraría que los húngaros tenían razón, ya que “habrá un referéndum y protegeremos a nuestros niños, Hungría será el primer país de Europa en dejar de imponerse a la propaganda LGBTQ en las escuelas".

Citando el Evangelio, Orbán dijo: “Cuidado con los falsos profetas, que vienen a vosotros con piel de oveja… por sus frutos los conoceréis”.

La izquierda, aunque se disfrace, sigue siendo la misma izquierda”, dijo, y amplió: “La izquierda comienza diciendo mentiras, continúa con la violencia y luego deja a todos en la bancarrota".

El mandatario insistió en que el ala izquierda de Hungría esta respaldada por fuerzas internacionales tan influyentes que "solo millones de húngaros uniéndose pueden derrotarla".

El verdadero desafío, e incluso una amenaza, son las fuerzas internacionales: el dinero, los medios y la red detrás de ellos”, añadió.

El primer ministro instó a la multitud a contar unos con otros, "ésta es nuestra fortaleza y ninguna cantidad de dólares o euros en el mundo pueden quitarnosla”.

Viktor Orbán concluyó: “Hemos venido, hemos visto y volveremos a vencer. ¡El Señor nos mira a nosotros y a Hungría sobre todo! ¡Viva Hungría! ¡Vivan los húngaros!".

Hungría enfatiza la prioridad de su interés nacional y no el beneficio de una casta política parasitaria. Así mismo, supo generar trabajo para su pueblo, proteger a las familias y mejorar las condiciones de vida mediante la disminución –y en algunos casos la exención- de impuestos.

Reivindica su propia identidad frente al multiculturalismo despersonalizador y progresista. Expone a las fuerzas internacionales que respaldan y financian a la izquierda. Viktor Orbán tiene visión de futuro y planifica a largo plazo, además de resolver satisfactoriamente los problemas de coyuntura.

Que la lucha de Hungría, pasada y presente, sirva de ejemplo y motivación para toda Iberoamérica. De manera que defendamos nuestra historia, cultura y tradiciones; y no nos dejemos aplastar por una agenda globalista, ajena y contraria a los intereses nacionales.

Ha llegado el momento de manifestar que ya fue suficiente, que las cosas no pueden seguir de la misma manera. Ha llegado el momento de decir basta. Ha llegado el momento de ponernos de pie.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario.

Foto de Szilárd Koszticsák/MTI.

Una plaza colmada frente al discurso de Viktor Orbán (Fhoto: Szilárd Koszticsák/MTI)

 Viktor Orbán habla en la plaza Erzsébet en el 65º aniversario de la revolución húngara de 1956. (Foto: Zoltán Balogh/MTI)

Hungría

La presidente de Hungría Katalin Novák ha renunciado a su cargo tras un escándalo por un indulto a un encubridor de pedófilos

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En un escándalo que ha afectado al gobierno de Viktor Orbán en Hungría, la jefa de Estado debió renunciar tras el escándalo por la amnistía a Enre Kónya.

La presidente húngara Katalin Novák presentó su renuncia el pasado 10 de febrero, anunciando su sorpresiva decisión en el canal de noticias M1. El anuncio llegó en medio de un escándalo relacionado con una amnistía que firmó la mandataria a un hombre condenado por "encubrir" abusos sexuales de un superior en un orfanato húngaro. recibió un indulto firmado por la presidente en abril de 2023.

Con motivo de la visita del Papa Francisco a Hungría en abril del año pasado, Novák decidió conmemorar su llegada firmando una serie de indultos a personalidades religiosas que, según su criterio, habían sido injustamente perseguidos.

De esta manera, entre todas las amnistías firmadas, se incluyó un perdón presidencial a Enre Kónya, quien fuera el vicedirector de un orfanato en Bicske y resultara condenado por tratar de ocultar crímenes sexuales ocurridos contra niños en 2018 en un orfanato.

La condena del indultado, a más de tres años de prisión, data de 2018, y la sentencia estableció que el acusado había presionado a las víctimas de abuso para que retiraran las denuncias contra el director del instituto, quien estaba acusado a su vez de abusar de al menos 10 niños entre 2004 y 2016, recibiendo una condena de 8 años de prisión.

La mandataria húngara interrumpió su viaje en Medio Oriente para regresar a su país y responder a las crecientes preguntas sobre su papel en la concesión del perdón. Durante su aparición televisiva, Katalin Novák dijo: "No me estoy dirigiendo a los políticos, a los responsables de las políticas, sino a las personas a las que juré servir hace dos años".

Luego continuó: "En abril del año pasado, decidí a favor de la clemencia, creyendo que el condenado no había abusado de la vulnerabilidad de los niños a su cargo. Estaba equivocada, porque la decisión de otorgar el perdón y la falta de explicaciones adecuadas han suscitado dudas sobre la política de tolerancia cero del Estado húngaro hacia la pedofilia. Pero en esto no puede haber duda ni confusión", afirmó en su anuncio.

Novák indicó que los húngaros esperaban que su presidente no cometiera errores y anunció su renuncia al cargo. Al mismo tiempo, se disculpó con aquellos a quienes decepcionó con sus decisiones equivocadas. En su anuncio, también agradeció a su familia y a todos los que la ayudaron en su trabajo.

Poco después de la noticia, también la Ministra de Justicia Judit Varga anunció su renuncia en su página de Facebook, explicando: "La presidente de la República húngara ha presentado su renuncia hoy. Con la nueva Constitución, la validez de la decisión individual de perdón del presidente requiere la contrafirma del Ministro de Justicia".

"He seguido la práctica con más de 25 años, según la cual el Ministro de Justicia simplemente toma nota de la decisión de conceder el perdón del presidente”. Y continuó diciendo: “Asumo la responsabilidad política por la contrafirma del decreto del perdón. Me retiro de la vida pública, renunciando a mi escaño de miembro del Parlamento y también a la candidatura como cabeza de lista para las elecciones europeas del próximo mayo", declaró.

"Quiero agradecer a todos con quienes he trabajado, como parte de un equipo, en todos estos años. Hungría puede seguir contando conmigo para defender nuestros intereses nacionales y nuestros valores", concluyó el anuncio Varga.

Estas dobles renuncias han desencadenado un verdadero terremoto político en el gobierno de Viktor Orbán. A principios de la semana pasada, el Primer Ministro anunció su intención de proponer una enmienda constitucional sobre el derecho de gracia, para así poder exlcluir a los condenados involucrados en casos de abuso a menores de los indultos y las amnistías.

Nóvak era una importante aliada de Orbán, incluso había sido su Ministra de Familia, un cargo muy importante dentro del esquema conservador del mandatario húngaro. Ahora, el Parlamento húngaro deberá someter a votación la elección del nuevo presidente de la República, donde el líder de Fidesz deberá presionar nuevamente para colocar un aliado suyo en el importante puesto de Jefe de Estado.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario.

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Argentina

Nace una nueva era de relaciones entre Argentina y Hungría: Entrevistamos al Director Político de Viktor Orbán, Balázs Orbán

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El jefe de Asesores del Primer Ministro de Hungría visitó Buenos Aires como parte de la comitiva para la asunción de Javier Milei, y se sentó a un mano a mano exclusivo con La Derecha Diario.

El pasado 10 de diciembre asumió la presidencia el libertario Javier Milei, quien tuvo un ascenso político meteórico, pasando de ser un economista trabajando en el sector privado y un polémico panelista en la televisión a ser el candidato a presidente más votado de la historia argentina.

Con motivo de su asunción, un numeroso grupo de líderes de derecha llegó a Buenos Aires para participar de la ceremonia en el Congreso, entre el cual se destacó la comitiva del gobierno de Hungría que encabeza el conservador Viktor Orbán.

Orbán se reunió con Javier Milei en la previa del traspaso de mando, y discutieron el vínculo entre Argentina y Hungría, además de cuestiones de política internacional y de la economía.

De su comitiva, La Derecha Diario tuvo la oportunidad de conversar con Balász Orbán, Director Político de Hungría, una cartera con rango ministerial equivalente a lo que sería el jefe de Asesores en Argentina, y considerado la mano derecha del Primer Ministro.


Ha pasado mucho tiempo desde que el Primer Ministro, Viktor Orbán, visitara por última vez Argentina. ¿Cuáles son las expectativas de Hungría con respecto al nuevo gobierno argentino?

– "En primer lugar, estamos muy contentos de haber sido invitados. Siempre es un placer estar aquí, visitar su maravilloso país y ser parte de la ceremonia de inauguración. Esperemos que pueda ser el comienzo de una hermosa amistad.

Vemos la oportunidad de que líderes y fuerzas conservadoras de derecha trabajen cada vez más juntos. Aunque nuestros países están lejos el uno del otro, hay una creciente necesidad de trabajar estrechamente. La izquierda lo está haciendo, con mucho éxito. Por todo eso tomamos en serio la invitación y vinimos aquí, con la esperanza de tener la oportunidad de reunirnos con el nuevo liderazgo argentino y todos los líderes conservadores de América del Sur."

Después de un año y medio de la guerra entre Rusia y Ucrania, ¿cómo le está yendo económicamente a Hungría?

– "Como decíamos desde el primer momento, esta es una guerra que solo puede tener efectos negativos en Hungría y en Europa. Rusia atacó a Ucrania, lo cual no es aceptable moralmente, pero la continuación de la guerra es un gran desafío para Europa. Desde el primer momento, los húngaros abogamos por un alto al fuego, conversaciones de paz y finalmente un acuerdo de paz a largo plazo. Muchas personas murieron, estamos hablando de cientos de miles de personas en ambos lados; además, millones de personas abandonaron Ucrania.

Financieramente, ahora Ucrania depende al 100% de la ayuda occidental, así que la situación es muy mala. Desde que comenzó la guerra, los precios de la energía se dispararon en Europa y algunas de las principales economías europeas entraron en recesión y con crecimiento de la tasa de inflación. Así que, esta guerra no es buena ni para Europa ni para Hungría.

La economía húngara sobrevivió: tuvimos nuestras dificultades, pero ahora estamos de nuevo en el buen camino, la inflación bajó, los precios de la energía se normalizaron y tenemos nuevamente un crecimiento del PIB. Pero seguimos pensando que el mundo y Occidente deberían encontrar un camino para soluciones pacíficas."

Tras las elecciones del pasado 15 de octubre, hay un nuevo gobierno de izquierda en Polonia. ¿Podría esto poner a Hungría en una situación más débil frente a la Unión Europea?

– "Polonia es históricamente uno de los aliados más cercanos a Hungría: las dos naciones se tratan mutuamente como hermanas. Así que también la cooperación tiene un elemento emocional, no solo racional. Es cierto que los gobiernos conservadores húngaros y polacos fueron muy atacados por los burócratas progresistas de Bruselas y nos apoyábamos mutuamente.

Ahora hay otro gobierno, para ellos habrá otras prioridades, pero creo que la cooperación húngaro-polaca tiene una base geopolítica y emocional mucho más profunda, así que esperamos poder salvar al menos algo. Todo el panorama europeo está cambiando: en Italia tenemos un gobierno de coalición conservadora de derecha, un nuevo gobierno en Eslovaquia, que proviene principalmente de círculos izquierdistas, pero es más soberanista que el anterior.

Hubo elecciones en los Países Bajos, Geert Wilders es un viejo amigo nuestro: tiene una esposa húngara, así que conoce muy bien nuestro país, pasa sus vacaciones con frecuencia allí. Con Francia y su presidente Macron, en términos ideológicos no estamos del mismo lado, pero vemos el futuro de Europa de una manera bastante similar, así que siempre hay oportunidad de cooperar con ellos de manera práctica. Estábamos muy contentos de tener a nuestros fuertes y duros amigos conservadores polacos de nuestro lado: tratamos de ayudarlos, cooperamos con ellos, pero también buscamos fortalecer las relaciones bilaterales con otros socios."

El próximo año se llevarán a cabo las elecciones europeas. ¿Crees que esta podría ser una oportunidad para que los conservadores sean mayoría en el Parlamento Europeo?

– "Bueno, creo y espero que sí. Ahora las fuerzas conservadoras de derecha son minorías en el Parlamento Europeo: tienen fracciones sólidas, pero están divididas en partes más pequeñas y superadas en número por la mayoría progresista, izquierdista, verde, etc. Por encima, los centristas tienen más disposición a cooperar con la izquierda que con la derecha. Esta estructura no es buena ni para Europa ni para los partidos conservadores.

Debemos cooperar estrechamente para obtener un buen resultado electoral, tener mayor cantidad de diputados y luego averiguar cómo podemos estar más unidos y tener una voz más fuerte en la toma de decisiones. Lo cual es crucial: no se trata solo del Parlamento, sino de la influencia que el mismo tiene sobre la Comisión Europea que, originalmente y según los tratados, debió ser una institución neutral, justa, equilibrada y burocrática, sin participación en los debates y en cambio, de hecho, está actuando como un agente político, lo cual es un grave problema.

Los líderes de izquierda y liberales y la mayoría del Parlamento están abusando de su poder, intentando imponer una agenda que va en contra de la soberanía de los Estados miembros, promoviendo políticas de puertas abiertas y respaldando las ideologías de George Soros y sus ONG. Es una legislación ideológicamente impulsada que también es catalizada por la Comisión.

Así que, si somos capaces de formular una nueva Comisión y reorganizar el Parlamento, esperemos tener la oportunidad de volver al buen camino, para que el proceso de integración esté dominado por los gobiernos de cada Estado, la Comisión Europea actúe de manera justa, normal y neutral. En ámbito parlamentario, que ambos lados luchen entre sí pero intentando encontrar un modus vivendi."

La izquierda piensa que la inmigración es la solución debido a que la población europea está disminuyendo, pero Hungría no piensa lo mismo.

– "Sí, en efecto pensamos que es una ilusión muy arriesgada. La disminución demográfica es un problema y debemos encontrar una solución. Necesitamos más personas pero que sean de nuestra propia cultura. Por eso decimos que deberíamos tener una política familiar sólida, que apoye a las familias tradicionales, a personas casadas, un hombre y una mujer con la voluntad de tener más hijos.

La forma húngara consiste en decir no a la inmigración y especialmente tener una tolerancia cero hacia la ilegal sin control, y decirle sí a un programa de apoyo familiar aumentado: si quieres casarte y tener más hijos, entonces el Estado está de tu lado y trata de ayudarte de cualquier manera. Desafortunadamente, los progresistas de Bruselas piensan completamente distinto: simplemente intentan abrir nuestras fronteras, invitar a todos y otorgarles un estatus de inmediato, primero de refugiado y luego ciudadanía. "Cuanta más gente venga, mejor para Europa" es su eslogan.

Lo que vemos en los sucesos de todos los días es que se han formado “sociedades paralelas”: no se ve una verdadera integración, lo que a largo plazo causará problemas graves y una decadencia muy evidente de la civilización europea. Los húngaros no pretendemos tener la razón, ni convencer a Francia, Alemania, Suecia y a los otros países con políticas de inmigración más izquierdista de que sigan nuestro modelo, porque esa es su decisión.

Lo que queremos es que ellos no intenten obligarnos a seguir su camino: no queremos correr el riesgo de dejar entrar a cientos de miles de personas de diferentes culturas y, después de dos años de terror o dos generaciones, tener esa “sociedad paralela”, fuente de tensión social, disminución de la seguridad pública y aumento de la posibilidad de terrorismo. Esta es la lucha que está teniendo lugar en Europa."

Ha mencionado anteriormente a Italia. ¿Ve Hungría a la primera ministra Giorgia Meloni como una líder fuerte en Europa?

– "Por supuesto, es una líder muy talentosa y fuerte. Conocemos a ella y a su partido desde hace mucho tiempo. Fidesz, el partido gobernante en Hungría, y Fratelli d’Italia comenzaron a cooperar antes de que ella se convirtiera en primera ministra. Cuando tenían un 3% en las encuestas, Fidesz los apoyaba, porque los veíamos como potenciales líderes en Italia y nosotros necesitamos una Italia fuerte dentro de Europa, porque sin eso el equilibrio de poder dentro de la Unión Europea no está resuelto.

Así que estamos muy contentos de tener al gobierno de Meloni en la mesa. Tratamos de trabajar con ellos muy de cerca en cuestiones de política familiar, en el tema de la inmigración y sentimos que, en general, para un mejor futuro de Europa no se trata de crear un superestado, un imperio gestionado por Bruselas, sino lograr mayor cooperación entre los Estados miembros.

Entonces, el Estado-nación no es el problema, sino que sigue siendo parte de la solución y el futuro de la Unión Europea debería basarse en su cooperación. El trabajo de Meloni no es fácil porque tienen el euro, son financieramente muy dependientes de Bruselas, pero les deseamos buena suerte."

¿Por qué la agenda de Bruselas está tan alejada de las verdaderas necesidades de la población europea?

– "Creo que se debe al déficit democrático y a la estructura de la Unión. Tenemos una burocracia donde decenas de miles de personas no son elegidas en absoluto. En el Parlamento los diputados son elegidos, pero en una forma completamente diferente a la de su país de origen. Entonces, es muy fácil ser influenciado por ideas izquierdistas y locas desde afuera y el control democrático del pueblo no es efectivo. Este es el problema de la burocracia de Bruselas.

Tenemos un liderazgo, una élite burocrática, que está completamente adoctrinada por las ideologías del Foro de Sao Paulo, por usar el término sudamericano, y que piensa que su papel no sea el de servir los intereses del pueblo europeo, sino impulsar esta agenda de arriba hacia abajo.

Hay algunos Estados miembros, algunas fuerzas políticas y, obviamente, la mayoría de los europeos que están tratando de resistir, porque si observamos las encuestas de opinión pública, es obvio que la mayoría de los europeos no quieren renunciar a su soberanía, no quieren tener inmigración masiva, quieren fronteras cerradas, no les gusta la ideología woke, no quieren tener guerras, quieren paz, quieren una cooperación respetuosa y pacífica con todas las partes del mundo, no quieren elegir entre Estados Unidos o China y el resto del mundo.

Quieren cooperar de manera equitativa con todos, basándose en los intereses de los europeos. Eso piensa la mayoría de los europeos sobre el futuro de Europa, pero la presión desde arriba es muy alta: no se trata solo de políticos elegidos o de la burocracia, se trata de los medios de comunicación, de la red de ONG, de los grupos de cabildeo, en todo el planeta."

Algunas personas desacralizan la imagen de Cristo o de la Virgen en nombre de “arte”. ¿Cree que el cristianismo está bajo ataque?

– "Sí, creo que sí. También está siendo atacado, es la religión más perseguida fuera del hemisferio occidental. Por eso, los húngaros iniciamos un programa llamado "Hungary Helps", intentamos apoyar a estas comunidades cristianas que necesitan ayuda en todo el mundo.

Esta es una parte y la otra parte es que creo que el cristianismo también está siendo atacado dentro del hemisferio occidental y es principalmente debido a una creciente ola de intolerancia o tendencia de liberalismo, neoliberalismo o ideología progresista, como quieran llamarlo.

Esta ideología sostiene que, para tener una sociedad exitosa, debes deconstruir todo lo que pertenece al pasado, comenzando obviamente por el amor por tu país, el amor por Dios, el amor por tu familia, los valores tradicionales. Así que éstos valores están siendo atacados, aún cuando nadie sepa qué debería ser esa “cosa nueva”.

Los húngaros somos un caso muy interesante en este sentido, porque el porcentaje de los húngaros practicantes es muy bajo en comparación por ejemplo con Polonia o incluso con Estados Unidos: estamos hablando de un 15 o 20%.

Pero si preguntas a la gente si están dispuestos a luchar por preservar la cultura cristiana, qué estándares morales aceptamos, cómo vivimos nuestra vida, cómo hablamos con los demás, entonces el 80% o 90% está de nuestro lado. Así que la enorme mayoría de la sociedad piensa que la cultura cristiana en sí misma debería ser defendida y preservada.

Si quieres tener un futuro exitoso y tener una cooperación fértil con otros países del hemisferio occidental, esta es la base sobre la cual podemos hablar entre nosotros. Por ejemplo, para los húngaros y los argentinos, el terreno cultural común es el cristianismo: si eliminamos al cristianismo, ¿cómo podemos encontrar un terreno común?

Estamos lejos el uno del otro, hablamos diferentes idiomas, tenemos diferentes experiencias culturales: todo lo que nos conecta se basa en el cristianismo y este tipo de coincidencias debería ser el pegamento social entre los países occidentales y cristianos, la base sobre la cual puedan cooperar."

Algunas personas hablan de batalla cultural mientras que otras de una guerra espiritual, ¿qué cree usted?

– "La batalla cultural está claramente presente, lo vemos a diario, y es sangrienta. Estamos observando lo que está ocurriendo en el continente americano y también en Europa: se trata de nuestro futuro y de la civilización. Algunas personas piensan que, si “queremos tener éxito”, tenemos que transformar todo lo que tenemos y entonces debemos construir una nueva sociedad, una nueva economía, una nueva plataforma cultural.

Hay otros, creo que pertenecemos a este grupo, que recuerdan que hubo períodos exitosos en la historia de Occidente y que eso ocurrió gracias a nuestra herencia, nuestros valores y nuestro trasfondo. Entonces es como en el caso del cristianismo: la idea de un Estado-nación, la familia, las creencias religiosas y la libertad económica no son obstáculos.

Esto no es parte del problema, es parte de la solución. Estamos en declive porque estamos tratando de deshacernos de todos estos valores, principios o formas de vida. Entonces, lo que debemos hacer es protegerlos, construir sobre ellos, fortalecerlos: luego, estaremos de vuelta en el camino correcto."

Muchas gracias Balász Orbán por tus palabras y por otorgarnos esta entrevista.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario

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Hungría

Orbán anunció que dejará de bloquear las ayudas a Ucrania después de conversar con Zelenski en la asunción de Milei

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Se trata de un paquete por 50.000 millones de euros que necesita la aprobación de Hungría para poder desplegarse. A cambio del visto bueno para las ayudas, el Gobierno de Orbán exigirá una mayor ampliación de los fondos habilitados para financiar las necesidades fiscales de Hungría de manera no inflacionaria.

Después de haber entablado conversaciones durante la ceremonia de asunción del presidente Javier Milei, el presidente Volodímir Zelenski de Ucrania y el Primer Ministro Viktor Orbán de Hungría arribaron a una histórica reconciliación en representación de ambos países.

Lo que no pudieron conseguir meses de negociación diplomática, lo pudo conseguir una invitación del presidente Milei en cuestión de pocas horas. A partir de este encuentro, el Gobierno de Orbán anunció que dejará de bloquear las ayudas de la Unión Europea para Ucrania a través de Hungría.

De esta manera, Hungría abre las puertas para un paquete de financiamiento de hasta 50.000 millones de euros (equivalentes a 50.000 millones de dólares) para Kiev, en una fuerte señal en contra del alineamiento con Rusia. Los recursos serían empleados en la financiación de nuevo armamento, alimentos y energía.

Los recursos son de vital importancia para Ucrania, que debe sostener un déficit primario superior al 14% del PBI para las demandas del conflicto bélico. Asimismo, el resultado financiero total de Ucrania marcó un rojo de casi 20 puntos del PBI en 2023, según la última estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a octubre.

El gasto militar disparó las erogaciones de Ucrania hasta el umbral del 66% del PBI en 2022, y más de 63% estimado para 2023. Sin embargo, los ingresos a duras penas fluctuaron entre el 43% y el 50% del PBI desde el estallido de la guerra, pese a las medidas de emergencia adoptadas por Zelenski. 

En solo dos años, la deuda bruta de Ucrania se incrementó drásticamente del 49% del PBI a más del 78% en 2022, y más de 88% para el cierre de 2023. El FMI sugiere que el stock relativo de la deuda continuará creciendo por lo menos hasta 2025, y en el marco de una economía virtualmente devastada por una guerra en su propio territorio.

A cambio de aprobar el paquete de ayuda, el Gobierno de Orbán exige que la Unión Europea regularice los envíos de fondos adeudados por desembolsar en Hungría, los cuales ascienden a los por lo menos 30.000 millones de euros. Esto incluye el financiamiento para cubrir los desajustes sobre las finanzas públicas.

La UE había retrasado sistemáticamente la entrega de estos fondos por cuestiones meramente políticas y discrecionales. El déficit primario de Hungría comenzó a reducirse a partir del segundo trimestre de 2023, y se espera una mayor convergencia para las reglas de Maastricht a partir del año fiscal 2024.

Hungría también daría su visto bueno para la ampliación de los recursos presupuestados en el financiamiento de la protección fronteriza, una demanda recurrente por parte de Budapest, y también la concesión de subsidios adicionales sobre la energía en respuesta al shock de precios relativo que provocó la guerra en Ucrania.

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