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Europa

Entra en vigencia la prohibición de importación de diésel ruso y otros combustibles en la Unión Europea

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Tras muchas dudas acerca de la efectividad de las sanciones, este domingo entraron en vigencia las más duras medidas de la Unión Europea contra los productos derivados del petróleo rusos.

Este domingo 5 de febrero entró en vigencia en la Unión Europea el paquete de sanciones anunciado el año pasado que prohíbe las importaciones de productos de petróleo refinado de Rusia, incluido el diésel y el combustible para aviones.

En junio de 2022, el Consejo Europeo adoptó el sexto paquete de sanciones que, entre otras cosas, prohíbe la compra, importación o transferencia de petróleo crudo transportado por mar y ciertos productos derivados del petróleo de Rusia a la Unión Europea.

Las restricciones se aplicaron desde el 5 de diciembre de 2022 para el petróleo crudo y desde este 5 de febrero de 2023 para la totalidad de los productos derivados del petróleo, como lo son los combustibles.

Tras el sabotaje de los distintos oleoductos que conectaban Rusia con Europa, la mayoría del petróleo ruso entregado a la Unión Europea se transporta por mar, por lo que estas restricciones frenan la importación de casi el 90% de las importaciones de petróleo ruso a Europa.

La medida llega en un momento en el que analistas en todo el mundo cuestionan la efectividad de las sanciones, poniendo en duda quién paga el costo de estas regulaciones. La prohibición pone en riesgo de profundizar la crisis energética que atraviesa Europa.

Debido a esto, se decidió que las sanciones contemplen una excepción temporal para las importaciones de crudo por oleoducto en aquellos estados miembros de la Unión Europea que, por su situación geográfica, sufren una dependencia específica del suministro ruso y no tienen opciones alternativas viables.

Topes de Precio

El bloque europeo junto con sus aliados en el G7 (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón) y Australia decidió establecer además un límite de precio para el petróleo crudo ruso transportado por mar, que prohíbe el uso de seguros marítimos, finanzas y otros servicios suministrados por Occidente a menos que se vendan por debajo de 60 dólares el barril.

Actualmente, el precio del barril de los Urales está por debajo del límite de 60 dólares, pero el precio del barril exportado a Asia por el oleoducto ESPO (Siberia Oriental-Océano Pacífico) está por encima.

Ahora, el bloque internacional opositor a Putin limitará los precios del diésel ruso a 100 dólares por barril, cuando los futuros de diésel principales cotizan actualmente a unos 130 dólares por barril en el noroeste de Europa. La intención es la misma que con el crudo: reducir los márgenes de ganancia rusos, pero evitar en alguna medida la escasez del producto.

“El primer precio tope para los productos derivados del petróleo negociados con un descuento sobre el crudo se establece en USD 45 por barril [fuel oil principalmente], mientras que el segundo precio tope para los productos derivados del petróleo negociados con una prima sobre el crudo se establece en USD 100 por barril”, informó el Consejo de la Unión Europea.

Gráfico de Bloomberg explica cómo el precio límite impactará.

Si Rusia pretende exportar tales productos por un precio superior al establecido por la Unión Europea, las empresas europeas no podrán ni transportar ni asegurar dichos envíos hacia terceros países.

Hasta 2022, el diésel ruso (ahora prohibido en la Unión Europea) representaba el 44% del total de la oferta hasta 2022. Esto significa que Europa tendrá que remplazar el origen de 600.000 barriles diarios de diésel, un número que genera gran incertidumbre entre los países europeos.

Sobre esto, el ministro de Energía de Arabia Saudita, Abdulaziz bin Salman Al Saud, apuntó contra Europa y dijo que “las sanciones, los embargos y la falta de inversión darán como resultado una escasez de suministros de todo tipo de vectores energéticos“.

Y agregó: “Debemos acabar con la hipocresía y darnos cuenta de que cientos de millones de personas sufren escasez de recursos energéticos”.

¿Cómo funciona el tope del precio del petróleo?

Como se explica en la página oficial del Consejo Europeo, para diciembre de 2022 los países de la Unión Europea acordaron establecer un precio máximo para el petróleo ruso en 60 dólares por barril.

El tope de precio se aplica al petróleo crudo transportado por mar, los aceites de petróleo y los aceites obtenidos de minerales bituminosos que se originan o se exportan desde Rusia. El límite se sumó a la prohibición de importación de la UE sobre el petróleo crudo y los productos derivados del petróleo ruso transportados por mar.

Esta decisión intenta limitar los aumentos de precios provocados por condiciones extraordinarias del mercado y busca reducir drásticamente los ingresos que Rusia ha estado obteniendo del petróleo desde la guerra con Ucrania. También serviría en la teoría para estabilizar los precios mundiales de la energía y, al mismo tiempo, mitigar las consecuencias negativas sobre el suministro de energía a terceros países.

El nivel del tope se aplicó a partir del 5 de diciembre de 2022 y es ajustable con el tiempo, es decir, que puede modificarse en el futuro para reflejar la evolución del mercado y los cambios técnicos.

Sanciones a los hidrocarburos rusos: ¿efectivo o contraproducente?

Estas sanciones son parte de los esfuerzos para frenar la capacidad del gobierno ruso de recaudar fondos para su guerra en Ucrania, aunque está puesto en duda su verdadero impacto.

Desde el lado “positivo” de las sanciones, es una realidad que a mediados de enero Europa importó por primera vez más energía de Estados Unidos que de Rusia. Las importaciones de la Unión Europea de crudo ruso a través del mar se desplomaron desde la entrada en vigencia de las sanciones.

Por otro lado, entra en juego a donde se dirige el petróleo ruso a partir de las sanciones, puesto que los mercados de hidrocarburos se vacían: a algún lugar se dirige el petróleo que no se destina a Europa.

Bajo esa lógica, entran en juego India, China, Singapur, Pakistán y muchos otros actores menores que encontraron una oportunidad a partir de las sanciones. De estos nuevos actores, la India es el más destacado siendo el tercer mayor importador de crudo del mundo y habiendo importado 33 veces más petróleo ruso en diciembre de 2022 que el mismo mes en 2021.

En este contexto, los importadores de India están abiertos a comprar aún más crudo ruso. India toma crudo ruso con el descuento que los compradores occidentales sancionan, y lo refinan en productos para revenderlos a Occidente con una ganancia significativa para ellos pero aumentando enormemente el costo para los importadores occidentales.

En Singapur, los datos de seguimiento de barcos de Vortexa Ltd. mostraron que las terminales de recepción de petróleo de la ciudad-Estado recibieron 2,6 millones de barriles de nafta y fuel oil rusos en diciembre de 2022, casi 40 veces el volumen tomado un año antes según Bloomberg. Estos barriles se mezclan con sus pares de otro origen y los márgenes de ganancia al poder reexportarlo más caro alcanzan hasta el 20%.

En cuanto a la logística de la industria, Rusia ha aumentado enormemente el uso de su propia flota de petroleros para transportar el crudo. A mediados de enero, las navieras europeas (Grecia, Malta y Chipre), que dominaban el mercado de los envíos marítimos de petróleo ruso antes de que se introdujera el tope a los precios el 5 de diciembre, redujeron su participación del 47% al 31%.

Los petroleros rusos, por otro lado, han aumentado su participación en los envíos de petróleo rusos (del 22% al 35%). También ha aumentado el uso de su llamada ‘flota en la sombra’, cuyos propietarios no se revelan (del 13% al 21%).

“La estructura de las exportaciones marítimas de petróleo ruso en el contexto de los países propietarios de los buques petroleros”: barra superior es “hasta el 5 de diciembre” y barra inferior “luego del 5 de diciembre”. En azul Europa, en celeste Rusia, en gris Turquía, en rojo ‘otro’ y en amarillo ‘flota en la sombra’.

Italia

Meloni defendió su agenda de derecha en el Congreso del sindicato más importante de Italia

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La líder italiana dio la cara en en Congreso de la CGIL, donde le habló directamente a los líderes sindicales para explicarles por qué eliminó el salario básico universal y el salario mínimo.

La primera ministra italiana Giorgia Meloni demostró su enorme valentía y se presentó en persona este viernes ante el principal sindicato del país para defender su agenda de derecha, convirtiéndose en la primera mandataria en casi 30 años que da la cara en el Congreso de la Confederación General del Trabajo (CGIL).

En su discurso, argumentó ante los líderes sindicales la importancia de la reforma fiscal, que busca reducir el impuesto a las ganancias, al tiempo que justificó la quita del plan social conocido como “ingreso por ciudadanía”, explicándoles que ese tipo de subsidios “favorece el trabajo irregular y no sindicado”.

El mérito es el único ascensor social que existe si va acompañado de igualdad de condiciones de partida“, planteó la derechista. “El programa no beneficia a quien puede trabajar, ya que ha servido para mantenerlos en la condición de pobreza y queremos ofrecerles la salida de esa condición. El único camino que conozco para eso es el trabajo“, les argumentó.

El pasado jueves el Parlamento aprobó la mega-reforma de Meloni, que impone un “flat tax” al impuesto a las ganancias, reduciendo enormemente la carga para los trabajadores de ingresos medios. A su vez, elimina “redito di citadinanza” (ingreso por ciudadanía), un salario básico universal introducido por el comunista Giuseppe Conte en 2018 que llegaba hasta los 800 euros para desempleados y subocupados, y que ahora solo percibirán personas que por alguna discapacidad no puedan trabajar.

Con su discurso de más de una hora, Meloni intentó calmar las quejas de los sindicalistas que estaban amenazando con un paro general por esta reforma. La líder de la derecha se apareció por sorpresa en la norteña ciudad de Rímini donde se estaba llevando a cabo el Congreso de Confederación General Italiana del Trabajo, convirtiéndose en la primera mandataria en hacerlo desde la visita de Romano Prodi en 1996.

En su intervención, Meloni pidió a los sindicatos que se enfoquen en la generación de empleo ya que “la riqueza la crean las empresas y los trabajadores, no el Estado”. Y agregó: “El desafío es poner a empresas y trabajadores en la mejor condición para crear una riqueza que inevitablemente caerá sobre todos“.

Italia es el único país de la Unión Europea que tiene salarios mas bajos que antes de 1990. Significa que hay una emergencia y que las recetas usadas hasta ahora no funcionaron y hace falta imaginar un camino nuevo. Ese camino que hasta ahora no se tomó es apostar todo al crecimiento económico“, propuso.

Meloni también explicó por qué no daría lugar al reclamo de algunos sindicalistas que piden la instalación de un salario mínimo universal, tras la eliminación del salario básico universal. “La introducción del salario mínimo legal no es el camino: temo que fijarlo por ley se vuelva no una tutela agregada a las garantías de los convenios colectivos que ya existen, sino una herramienta que las sustituiría haciendo un favor a quienes quieren negociar a la baja los derechos de los trabajadores“, profundizó.

Luego de las críticas de los sectores más radicalizados de la CGIL durante la semana a la presencia de la premier, Meloni planteó que su asistencia en el congreso nacional de la central obedecía a un gesto por la “unidad”.

No tengo miedo a que me silben, no escapo a los contextos difíciles, no me asustan. La razón por la que decidí venir es porque no es un día como otros, es la fiesta de la unidad nacional. Mi presencia no solo busca llenar el vacío de que hace 27 años no venia un jefe del Gobierno“, concluyó.

Antes de que hable Meloni, los miembros votaron para elegir a su secretario general, donde el líder gremial Maurizio Landini obtuvo la reelección por otros cuatro años, quien en los últimos meses hbía accedido a dialogar con el nuevo gobierno de derecha a pesar de que los sectores más de izquierda demandaban huelgas.

Para Landini, la presencia de Meloni en el encuentro históricamente caracterizado como de izquierda en el que estuvieron también autoridades del Vaticano y de la Iglesia italiana “es un elemento de respeto y de reconocimiento a nuestro sindicato que representa a millones de personas“, en referencia a los casi 6 millones de afiliados que tiene la central sindical.

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Alemania

“Apagón nuclear total”: Alemania desconectará las últimas 3 centrales nucleares el próximo 15 de abril

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Los Verdes lograron su misión y en abril se llevará a cabo el “Apagón nuclear” que prometió Merkel hace 12 años. La energía será reemplazada por carbón, y gas proveniente de Qatar e Irak.

A pesar de la crisis energética que atraviesa Alemania, el gobierno socialista de Olaf Scholz confirmó que se mantiene el objetivo de proceder al “apagón nuclear” el 15 de abril, día que se desconectarían las últimas tres plantas y no habrá más energía nuclear dentro de la matriz energética alemana.

El apagón fue planificado por la entonces canciller Angela Merkel en 2012, tras la catástrofe en Fukushima después de que Japón fue golpeada con un terremoto y un tsunami. A pesar de que las circunstancias alrededor de ese incidente jamás ocurrirían en suelo alemán, la mandataria uso la oportunidad para poner en marcha un plan para lograr una economía verde sin energía nuclear.

Las plantas debían desconectarse el pasado 31 de diciembre, pero se aprobó en 2022 un aplazamiento de tres meses y medio al calendario para darle más tiempo al gobierno para conseguir reemplazarla. En definitiva, Scholz consiguió la peor alternativa en cuanto a cuidado ambiental: se importará gas y petróleo desde Irak y Qatar.

Es importante aclarar que la generación de energía nuclear produce 0 (cero) gases de efecto invernadero y su impacto medioambiental es nulo, y solo hay contaminación en caso de que haya una falla seria en el sistema, como solo ha ocurrido en Chérnobil (1986) y Fukushima (2011), la primera causada por la desidia burocrática de una nación comunista y la segunda por el golpe consecutivo de un terremoto y un tsunami.

La ministra de Medioambiente, la verde Steffi Lemke, ratificó a la prensa que a pesar de todos los beneficios de la energía nuclear, esta vez no habrá una nueva prórroga o situación de reserva para dichas plantas, y se desconectarán y desmantelarán completamente.

Los riesgos de la energía atómica son incontrolables”, añadió la ministra, mintiendo descaradamente. “Apostar por el desarrollo de las renovables será, a la larga, el mejor medio para garantizar una estabilidad de precios en el sector”, aseguró.

La decisión afecta a las últimas plantas nucleares que le quedaban a Alemania después del masivo desmantelamiento del gobierno de Merkel. Se trata de la Isar 2 y Neckar 2, en el sur del país, y Lingen, en el centro.

La decisión fue promulgada por el Partido Verde, parte de la coalición de gobierno, quien hizo de su caballo de batalla en la campaña el fin de la era nuclear en Alemania, que solo se explica con el lobby de grandes empresas de energías renovables.

Los liberales del FDP, socio minoritario en el gobierno, habían intentado que las tres plantas en funcionamiento o en reserva siguieran funcionando hasta 2024 o hasta que termine la guerra en Ucrania; pero sin éxito.

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, Alemania había perdido un vital suministro de gas ruso a través del Nord Stream; una respuesta de Putin a las sanciones occidentales. Rápidamente, Scholz salió a buscar en Medio Oriente y en Noruega suministro de gas alternativo, respaldándose en la energía nuclear para llenar este vacío hasta que lo lograra.

Tras firmar con la monarquía qatarí y con el gobierno iraquí, las tres últimas plantas proporcionaban hacia finales de 2022 apenas un 6% del total del consumo eléctrico, pero se consideran fundamentales para garantizar la seguridad del suministro.

Pero inexplicablemente, los Verdes accedieron a aumentar las explotaciones de carbón con tal de lograr el suministro que permita desconectar las plantas nucleares. El “apagón de carbón” fue movido consecuentemente del periodo 2022-2030 al 2030-2038.

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Economía

La resurreción de las estatizaciones en Francia: Macron es el presidente que más empresas expropió en los últimos 40 años

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El  presidente francés emprendió el proceso de nacionalizaciones más ambicioso desde los tiempos de François Mitterrand, en contraposición con sus primeros discursos de campaña en 2017. El Estado aumentó su participación en el sector de la energía, el transporte y la industria. 

Desde su llegada al poder con un mensaje centrista y moderado, Emmanuel Macron no titubeó en llevar a cabo el proceso de estatizaciones más importante de los últimos 40 años en Francia. No se veía una convicción estatista tan pronunciada desde la administración del expresidente socialista François Mitterrand, como parte de su “programa común de Gobierno”.

La administración Macron avanzó incluso más allá de las pretensiones del expresidente socialista François Hollande, quién solo llevó a cabo un aumento temporal en la participación accionaria estatal de la firma Groupe PSA.

El primer episodio de estatización bajo el mandato de Macron se produjo con la expropiación de la empresa de astilleros STX Francia en mayo de 2017. El Gobierno se adueñó temporalmente de la firma a fin de “defender los intereses estratégicos de Francia”.

Luego, en septiembre de 2017, se llegó a un acuerdo con la empresa italiana Fincantieri para que el sector privado retuviera hasta el 51% del paquete accionario hasta 2018, y a partir de julio de ese mismo año el Estado francés adquirió el 84,34% del total y pasó a denominarse “Astilleros Atlánticos”

Con una superficie de 150 hectáreas, Astilleros Atlánticos se perfila como una de las firmas más importantes de Europa y del mundo en materia de construcción naval. Incluso posee operaciones vinculadas con la fabricación militar, y en menor medida las subestaciones eléctricas. 

Más tarde, a mediados de 2018, el Gobierno anunció la nacionalización mayoritaria de la firma multinacional Areva, empresa líder en el programa nuclear del país y un gran peso en la industria energética francesa, fuertemente dependiente de este tipo de actividades.

El Estado culminó la nacionalización durante el primer trimestre de 2021, y asignó un monto de hasta 560 millones de euros para aumentar su participación accionaria hasta el 90% para llevar a cabo un control más exhaustivo, dejando a la iniciativa privada en un lugar completamente marginal. 

La economía francesa se encuentra cada vez más intervenida, más regulada y con un menor grado de competitividad relativa a la propia Unión Europea y el resto del mundo. Macron, que muchos al día de hoy reconocen como de ideología liberal, en términos económicos es el más estatista en más de cuatro décadas.

En 2021 el ministro de Economía Bruno Le Maire dio marcha atrás con sus propias declaraciones negando “cualquier posibilidad de nuevas estatizaciones”, y se decidió incrementar el peso accionario del Gobierno francés en la firma aeronáutica Air France-KLM hasta el 28,6%.

El Estado retenía hasta el 54,4% del paquete accionario en 2003, su participación cayó por debajo del 14,3% tras la privatización parcial del expresidente Jacques Chirac en 2004, pero bajo la administración de Emmanuel Macron se volvió a retroceder en la apertura hacia la iniciativa privada.

La última gran apuesta del oficialismo fue la estatización total de Electricité de France (EDF), la principal empresa de generación de electricidad en el país en junio de 2022. EDF es una de las empresas eléctricas más importantes del mundo y la principal proveedora de electricidad no solo en Francia si no que en toda Europa occidental. En el año 2017, esta empresa llegó incluso a ocupar el segundo lugar en la producción eléctrica mundial, solo por detrás de la China Energy Investment Corporation.

Macron tiene pensado seguir con las estatizaciones a lo largo de su segundo mandato que tiene duración hasta 2027, tras su reelección el año pasado, estuvo muy cerca de perder frente a la derechista Marine Le Pen, a la que irónicamente había acusado de “estatista” en la campaña de 2017.

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