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Alemania

Para sustituir el gas ruso, Alemania acuerda con Irak para importar gas del país árabe

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El canciller alemán Olaf Scholz se reunió con su homólogo iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, para negociar un acuerdo para la compra de gas iraquí. Junto con el gas de Qatar, Alemania podrá sobrevivir el desacoplamiento de Rusia.

El gobierno alemán está en conversaciones con Irak sobre la posibilidad de importar gas natural del país árabe, dijo el viernes el canciller Olaf Scholz, en un momento clave en el que Berlín lucha por diversificar sus fuentes de energía para suplir los envíos de hidrocarburos rusos, que se han reducido a cero luego de las sanciones de la Unión Europea sobre Rusia y a las explosiones en los gasoductos Nord Stream 1 y 2.

Hablamos sobre posibles entregas de gas a Alemania y acordamos mantenernos en estrecho contacto“, aseguró Scholz a los periodistas en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro iraquí, el flamante Mohammed Shia al-Sudani, luego de que ambos se reunieran en la capital alemana.

Scholz no dio detalles sobre los volúmenes de gas que Alemania espera importar de Irak, pero todo indica que junto con los envíos que ya se aseguró de Qatar, reemplazaría completamente el abastecimiento ruso.

El alemán señaló que Irak es “un socio de cooperación muy bienvenido”, y no sólo para Alemania, sino que para todo el continente, abriendo la puerta a que otros países de Europa se sumen al acuerdo, y Scholz aseguró que el combustible importado podría derivarse posteriormente a otros países vecinos.

Por su parte, al-Sudani, nuevo primer ministro de Irak designado tras un sopresivo acuerdo político entre la adminsitración de Biden y el gobierno iraní, reafirmó los “planes ambiciosos” de su Gobierno para seguir avanzando en materia energética y aumentar las ventas de combustibles fósiles.

Bagdad ha ofrecido oportunidades a las empresas alemanas para invertir en el uso del gas natural de Irak y el gas generado como subproducto de la producción de petróleo, dijo al-Sudani a los medios; y agregó que Irak quiere entregar gas a través del gasoducto que conecta a Turquía con Europa.

Alemania, que solía obtener el 55% de sus importaciones de gas de Rusia, ha estado tratando de diversificar sus importaciones, inclinándose ahora hacia el Gas Natural Licuado (GNL) transportado en barco para evitar una gran dependencia de unos pocos exportadores, lo que lo ha llevado a firmar acuerdos con Qatar y con Estados Unidos.

El gas ruso era más barato y adicionalmente era enviado a través de gasoductos, por lo que su costo de transporte era infimo. Ahora, Alemania verá fuertes aumentos en sus tarifas energéticas, debido al gas más caro que empezará a comprar a partir de este año.

Irak, el quinto mayor productor de petróleo del mundo, es uno de los países más dependientes del mundo de los ingresos del crudo, por lo que esta venta llega en un momento crucial para el nuevo gobierno.

Ya desde el año pasado, Irak comenzó a exportar gas a otros países a través de una terminal de gas natural licuado. No obstante, debido a que el país carece de las instalaciones para procesar tanto el gas como el petróleo y convertirlo en combustible, ya sea para el consumo local o con destino de exportación, los árabes continúan quemando parte del gas y del petróleo crudo extraído.

La llegada al poder de al-Sudani al cargo de Primer Ministro en Irak a mediados del año 2022 puso fin a un año de estancamiento político en un país que aún sigue lidiando con graves crisis políticas y económicas.

El canciller alemán Olaf Scholz se dirige a los medios junto al primer ministro iraquí durante una conferencia de prensa en la Cancillería Federal en Berlín

Alemania

Se derrumba la economía alemana: Las ventas se desplomaron un 5,3% en diciembre del año pasado

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Las políticas de estímulo fiscal patrocinadas por el Gobierno socialista encontraron el más contundente fracaso. La actividad económica se encamina rumbo a una recesión que amenaza con volver a desequilibrar las finanzas públicas. 

La recesión parece completamente inexorable para Alemania. La Oficina Federal de Estadística de Alemania confirmó que el Índice de Ventas minoristas se desplomó un 5,3% en diciembre de 2022, la caída más violenta desde el shock que produjo la pandemia entre 2020 y 2021.

Se trata de un derrumbe inédito en el marco de una economía que ya no tiene restricciones por la emergencia sanitaria. Asimismo, las ventas del comercio minorista acumularon una retracción real del 13,33% entre junio de 2021 y diciembre de 2022

Si bien una parte de esta corrección bajista se debe al efecto transitorio de los cheques familiares, el fuerte derrumbe de diciembre es una señal contundente para el advenimiento de una recesión. De hecho, el volumen de ventas es actualmente un 3,36% más bajo de lo que era en febrero de 2020 (la situación previa a la pandemia).

Evolución de las ventas minoristas de Alemania entre 2006 y 2022.

La actividad económica general del país tuvo una retracción del 0,2% hacia el último trimestre del año pasado, y la mayor parte de los analistas estiman que volverá a caer en los primeros tres meses de 2023. Alemania entraría en recesión técnica a partir de marzo, si los indicadores siguen evolucionando de la forma en que lo hicieron en los últimos meses de 2022.

La producción de la industria manufacturera tuvo un ligero repunte del 0,2% en noviembre del año pasado, pero acumula una caída del 1,43% desde febrero y de hasta 5,84% en comparación con la situación de pre-pandemia.

El programa fiscal lanzado por el Gobierno socialista de Olaf Scholz fracasó contundentemente a la hora de reactivar la economía. El Canciller aprobó un paquete de estímulo fiscal por 65.000 millones de euros en septiembre del año pasado, con el objetivo de aminorar los efectos del shock energético y revitalizar la actividad. Pero la economía no respondió al estímulo.

Las medidas impactaron negativamente en el desempeño de las finanzas públicas, un hecho que se acrecentó todavía más por la desaceleración económica. El déficit fiscal alemán volvió a crecer en el tercer trimestre de 2022, aumentando del 1,74% del PBI al 1,9%. La caída del producto para el cuatro trimestre anticipa una nueva retracción para la recaudación y, en última instancia, la profundización del desequilibrio fiscal.

Aunque la recaudación del sector público opera en récord, el total de las erogaciones sigue estando casi 5 puntos del PBI por encima del cuarto trimestre de 2019, a pesar de que la actividad ya logró recuperarse completamente.

La incipiente recesión podría ralentizar el proceso de ordenamiento de las finanzas del Estado, disparando aún más el stock de la deuda pública sobre uno de los muy pocos países europeos que pretendía cumplir seriamente con las requisitos de Maastricht.

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Alemania

La economía alemana cayó un 0,2% en el último trimestre de 2022 y se dirige a una severa recesión

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La caída efectiva superó las perspectivas de los analistas, principalmente por el bajo desempeño del consumo privado. Se pronostica una nueva caída en los primeros tres meses de 2023, dando inicio a una nueva recesión.

La Oficina Federal de Estadísticas de Alemania anunció que la actividad económica se desplomó un 0,2% en el último trimestre del año pasado. El dato efectivo fue incluso peor a lo que preveían los mercados, que esperaban observar un leve repunte del 0,1% en comparación con el tercer trimestre. 

El PBI acumuló un crecimiento anual de sólo el 1,1% en comparación con el cuarto trimestre de 2021, una cifra por debajo del ritmo de 1,3% al que venía expandiéndose la economía en el período anterior y también por debajo de la expectativa para fin de año.

El principal factor disruptivo para definir la tendencia recesiva fue la caída del consumo privado, pese a los fuertes estímulos fiscales desplegados por el Gobierno de Olaf Scholz.

Los niveles récord de inflación deterioraron el poder adquisitivo de los salarios, un fenómeno aún más violento si se considera el segmento de precios de la energía, como resultado del cambio de precios relativos provocado por la guerra en Ucrania. 

Los precios minoristas de Alemania aumentaron un 8,6% interanual al término del año 2022, mientras que los mayoristas escalaron hasta un 12,8%. La inflación en alimentos alcanzó los niveles más altos de la historia del Euro, y se disparó hasta el 20,7% en diciembre del año pasado.

Asimismo, los precios básicos al productor (un segmento dentro del mercado mayorista) tuvieron un drástico aumento del 21,6% interanual en diciembre de 2022. La llamada “inflación núcleo” que surge de la sustracción de la energía y los alimentos, alcanzó el 5,17% al término de 2022 y fue la cifra más elevada en los últimos 30 años.

El alza de las tasas de interés también contribuyó a retraer el consumo de los hogares. La tasa de política monetaria del Banco Central Europeo ascendió al 2,5% en diciembre y la tasa de préstamos bancarios en Alemania ya supera el 3,5% nominal anual, prácticamente duplicándose desde julio de 2022.

La Oficina Federal de Estadísticas revisó hacia la baja sus estimaciones del PBI para el cuatro trimestre del año pasado, lo cual provocó una retracción similar en las proyecciones de los mercados. El consenso privado de expectativas sugiere una caída del 0,5% para el primer trimestre de 2023, nuevamente liderada por la caída del gasto de los consumidores.

Si se cumplen los pronósticos Alemania entraría nuevamente en una recesión técnica, normalmente definida como la caída consecutiva de la actividad por un período de dos trimestres. El Ministerio de Economía alemán aún proyecta una muy tenue expansión del 0,2% para la totalidad del año 2023 (pese a la recesión del primer trimestre), pero con un diagnóstico más realista el Fondo Monetario Internacional estima que la economía alemana caerá un 0,3% y no será capaz de sortear la recesión. 

Alemania se convierte en uno de los pocos países para los cuales el Fondo Monetario espera una recesión en 2023 como su escenario más probable, junto con Rusia, Suecia, Ucrania, Sri Lanka, Chile y Afganistán.

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Alemania

Sostener la guerra en Ucrania le costará a la economía alemana 190.000 millones de dólares en 2023, el 4,5% de su PBI

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Según un informe del Instituto Económico Alemán, el costo de sostener la guerra en Ucrania para los alemanes ascenderá a 190.000 millones de dólares. Sumando la crisis del Covid-19 y las consecuencias de la guerra, el daño total a la economía alemana será de 600.000 millones de dólares entre 2020 y 2023.

La economía alemana deberá gastar unos 175.000 millones de euros (190.000 millones de dólares), equivalente al 4,5% de su PBI proyectado para el 2023 para sostener la política que el canciller Olaf Scholz anunció para apoyar a Ucrania en la guerra este año, según un informe del Instituto Económico Alemán (IW por sus siglas en ingles).

El informe, publicado el lunes 23 de enero, días antes que Scholz aprobara el envío de 14 unidades de tanques Leopard 2A6, comparó la situación actual con un escenario ficticio en el cual no se hubiese desencadenado una operación militar en Ucrania ni las consecuentes sanciones impuestas a Rusia, que desencadenaron un aumento vertiginoso de los precios de la energía, la inflación y las interrupciones en la cadena de suministros.

Los nuevos cálculos de IW estiman las pérdidas económicas en 2023 en 175.000 millones de euros. Esto corresponde a una pérdida de bienestar de 2.000 euros por habitante” cita el informe.

En total, calcularon que la economía alemana tendrá un Producto Bruto Interno (PBI) 4,5% más alto que el que tendría en caso de sostenerse el conflicto a lo largo del año.

Los economistas señalaron que el banco federal de desarrollo del país, KfW, ya había advertido sobre una amenaza para la prosperidad en Alemania debido a la falta de personal calificado y al crecimiento insuficiente de la productividad.

En 2020, Alemania registró una pérdida de alrededor de 175.000 millones de euros, otros 125.000 millones de euros en 2021 y casi 120.000 millones de euros en 2022 debido a la pandemia.

Las pérdidas previstas de 175.000 millones de euros para este año totalizan un daño total para la economía alemana entre 2020 y 2023 por el Covid-19 y el conflicto en Ucrania de 595.000 millones de euros (650.000 millones de dólares), según el informe.

La situación de la economía seguirá siendo “extremadamente inestable” en los próximos meses, lo que obstaculizará una recuperación en Alemania, según el profesor del Instituto Económico Alemán IW, Michael Gromling.

Este informe reafirma lo que ha informado La Derecha Diario acerca de cómo la Unión Europea y Estados Unidos cargan el peso de sus propias sanciones. Estas brutales sanciones no han afectado trascendentemente a Rusia, que ahora destina sus exportaciones a China e India entre tantos otros.

El Banco de Rusia anunció hace pocas semanas que el país continúa aumentando sus reservas de divisas, las cuales superaron los 580.000 millones de dólares en diciembre. Este monstruoso número, respaldado en el aumento de las exportaciones y la revaluación positiva de las monedas, permitiría sostener la ofensiva en Ucrania durante varios meses e incluso años sin mayores complicaciones.

Alemania, sin embargo, buscará eliminar su dependencia de los hidrocarburos rusos. Más allá de todo lo que puedan decir los discursos de Scholz, Borrel o cualquier funcionario local, es una realidad que en el país germano se están inaugurando terminales para proveerse de gas natural licuado, especialmente de Qatar y de Irak.

Olaf Scholz abre la válvula en la nueva terminal de GNL en Lubmin.

El sábado 14 de enero, comenzó a operar oficialmente la segunda terminal alemana de gas natural licuado en la ciudad de Lubmin, sobre el mar Báltico. El acto contó con la presencia del canciller Olaf Scholz, quien vio a los operadores de la planta recibir la licencia necesaria y luego visitó la terminal flotante.

La nueva terminal suministrará hasta 5.200 millones de metros cúbicos de gas natural al año, principalmente al este de Alemania. Es la segunda planta de regasificación de este tipo en Alemania, ya que la anterior se inauguró hace un mes en la ciudad portuaria de Wilhlemshaven.

Además, se proyecta la inauguración de dos plantas de regasificación más en los próximos meses para alcanzar la capacidad total de 33.000 millones de metros cúbicos de gas por año. Para tener una referencia, el gasoducto NordStream en 2021 proveyó a Alemania de 60.000 millones de metros cúbicos de gas en 2021. Este gasoducto fue saboteado el año pasado, sin culpables todavía.

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