La decisión del gobierno de Donald Trump de cuadruplicar, de 20.000 a 80.000 toneladas anuales, la cuota de importación de carne argentina con arancel mínimo, que ahora pasará a cero, generó fuertes críticas por parte de los demócratas, quienes defienden una política proteccionista.
Mientras la administración Trump busca que la medida baje los precios de los alimentos, legisladores demócratas reaccionaron con dureza, acusando al gobierno de Estados Unidos de favorecer a la Argentina en "detrimento" de los productores locales, a pesar de que la medida generar competencia y beneficia a los consumidores.
En los últimos meses, los precios de la carne en Estados Unidos alcanzaron niveles sin precedentes, generando presión sobre la Casa Blanca. Tras evaluar alternativas para contener la suba y reforzar la oferta interna, la administración optó por ampliar la cuota argentina y eliminar el arancel del 10% que regía para países como la Argentina.











