Se agrava la salud mental de Maduro: El exdictador venezolano grita por las noches desde su celda
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porRedacción
internacionales
Maduro permanece en régimen de aislamiento y se pasa las noches gritando que sigue siendo "presidente".
Tras más de dos meses después de su captura, el exdictador narcoterrorista venezolano Nicolás Maduro permanece detenido en el Metropolitan Detention Center Brooklyn, donde, según distintos reportes, su estado mental se ha deteriorado significativamente.
Durante las noches, el exlíder chavista gritaría desde su celda afirmando que sigue siendo el "presidente de Venezuela" y denunciando que fue "secuestrado".
El complejo penitenciario federal, ubicado en el distrito de Brooklyn, en Nueva York, alberga a más de 1.300 detenidos y es conocido por sus estrictas medidas de seguridad y condiciones de aislamiento para presos peligrosos.
Desde ese lugar, según el diario español ABC, se lo escucha repetidamente al exdictador gritar en medio de la noche: “¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!”.
El exdictador Nicolás Maduro.
La situación contrasta con la actitud que mostró Maduro en sus primeras horas bajo custodia estadounidense. Cuando fue trasladado a Estados Unidos tras su captura, se lo vio esposado caminando por dependencias federales mientras saludaba a funcionarios y les deseaba un “Happy New Year”.
Con el paso de las semanas, ese estado de aparente tranquilidad habría desaparecido. De acuerdo con los reportes citados, ahora pasa gran parte de las noches gritando desde su celda, insistiendo en que fue secuestrado y que continúa siendo el presidente legítimo de Venezuela.
La situación actual de Maduro
El exdictador permanece en régimen de aislamiento dentro del penal federal, por lo que solo puede salir de su celda tres veces por semana, siempre con esposas y bajo estricta vigilancia. Cada salida dura como máximo una hora y puede utilizarla para ir al patio, ducharse o realizar una llamada telefónica.
El exdictador Nicolás Maduro.
Según informaron, la celda en la que permanece recluido mide aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho. En su interior hay apenas una cama metálica fijada a la pared, un lavamanos chico y un inodoro. La iluminación natural entra a través de una ventana estrecha que apenas deja pasar la luz del exterior.
El contraste con la vida que llevaba antes de su captura es evidente. Durante años, Maduro gobernó desde el Palacio de Miraflores en Caracas con amplios recursos del régimen venezolano. Hoy, su realidad se limita a una pequeña celda en una prisión federal estadounidense.
Maduro ingresó en el Metropolitan Detention Center Brooklyn el pasado 3 de enero de 2026, después de ser capturado en Caracas y trasladado a Estados Unidos. Dos días más tarde, el 5 de enero, compareció ante el juez federal Alvin Hellerstein en Manhattan.
Las autoridades estadounidenses lo investigan por narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y posesión de armamento ilegal, delitos por los que podría enfrentar una condena de cadena perpetua si es hallado culpable.