El presidente de Estados Unidos rechazó las versiones difundidas por medios iraníes sobre un supuesto pago de USD 300 millones a Teherán. Además, confirmó que el acuerdo para poner fin al conflicto incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz y una tregua de 60 días.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó categóricamente que su administración haya acordado transferir USD 300 millones al régimen iraní como parte del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra en el Golfo y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario calificó las versiones difundidas por medios iraníes como "noticias falsas" y aseguró que el memorando de entendimiento firmado entre ambas partes no contempla ningún tipo de pago directo a la República Islámica.
La controversia surgió luego de que diversos medios vinculados al régimen de Teherán insinuaran que las negociaciones incluían compensaciones económicas, alivio de sanciones y acceso a fondos congelados en el extranjero.
Trump defendió el acuerdo alcanzado con Irán
La desmentida llegó apenas horas después de que Trump anunciara públicamente la firma del memorando de entendimiento destinado a poner fin al conflicto iniciado en febrero y restablecer la navegación comercial por el Estrecho de Ormuz.
"El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto", afirmó el presidente estadounidense durante su llegada a la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Évian.
La reapertura de la vía marítima representa uno de los principales objetivos del acuerdo debido al enorme impacto que tuvo el bloqueo sobre los mercados energéticos globales.
Trump desmintió que EEUU vaya a pagarle USD 300 mil millones al régimen iraní por el acuerdo de paz
Durante casi tres meses, el cierre del paso marítimo afectó las exportaciones de petróleo y gas provenientes del Golfo Pérsico, generando tensiones internacionales y fuertes alteraciones en el comercio energético mundial.
El programa nuclear sigue siendo el principal punto de discusión
Según funcionarios estadounidenses, el memorando establece una tregua de 60 días durante la cual ambas partes buscarán resolver las cuestiones pendientes relacionadas con el programa nuclear iraní.
La administración Trump insiste en que cualquier alivio económico o flexibilización de sanciones dependerá exclusivamente de que Teherán ofrezca garantías verificables de que no desarrollará armas nucleares.
La exigencia coincide con la postura histórica de Washington y de sus principales aliados en Medio Oriente, especialmente Israel, que considera al programa nuclear iraní una amenaza directa para la estabilidad regional.
Persisten las tensiones en Medio Oriente
A pesar del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán, las tensiones en la región continúan.
Horas después del anuncio, Israel lanzó un ataque con drones contra objetivos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano, una organización terrorista respaldada por el régimen iraní.
El acuerdo se celebrará en Suiza
Desde Teherán sostienen que el entendimiento contempla el cese total de las hostilidades en todos los frentes, mientras que el gobierno israelí respondió que mantendrá plena libertad de acción para defender su seguridad nacional frente a cualquier amenaza proveniente de Hezbollah o de Irán.
La ceremonia formal de ratificación del acuerdo está prevista para realizarse en Ginebra, aunque las autoridades suizas señalaron que la fecha definitiva todavía se encuentra en proceso de coordinación entre las partes involucradas.