Ken Paxton, en su carta, denunció que el incidente constituye una violación del código de conducta estudiantil y de la política de ética del profesorado. Además, afirmó que la respuesta institucional refleja una preocupante permisividad hacia conductas extremistas por parte de estudiantes de izquierda.
''Durante demasiado tiempo, las universidades han ignorado denuncias de mala conducta si provienen de sectores conservadores'', dijo. La carta también critica a la UNT por violar su propia política de libertad de expresión, al permitir la intimidación de una estudiante por expresar una opinión impopular.












