El banco Itaú revisó fuertemente a la baja sus perspectivas de crecimiento para Brasil en 2027 y anticipó una inflación considerablemente superior a la meta oficial, en un escenario marcado por los desequilibrios de las cuentas públicas debido a la desastrosa política económica del régimen de Lula da Silva.
La entidad redujo su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) brasileño para 2027 del 1,2% al 0,5%, prácticamente un estancamiento de la actividad.
Al mismo tiempo, elevó su pronóstico para el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), que pasó del 4,6% al 6,1%.













