American Eagle ha experimentado un increíble repunte en sus acciones tras el lanzamiento de una campaña publicitaria protagonizada por la actriz Sydney Sweeney, ícono de la cultura pop y figura reconocida a nivel mundial.
La publicidad, que renueva a una compañía que en los últimos años coqueteó con el progresismo y la justicia social, fue recibida con entusiasmo tanto por consumidores como por inversores.
Las acciones de la marca de ropa y accesorios subieron hasta un 12% en la bolsa de Nueva York, sumando aproximadamente 228 millones de dólares a su valor de mercado en cuestión de horas.
La campaña, que presenta a Sweeney posando bajo el capó de un Mustang vintage o luciendo una chaqueta sin nada debajo, ha sido interpretada por muchos como una reacción clara contra el marketing ''woke'' que ha dominado a varias marcas globales en los últimos años.
La sociedad estadounidense rechaza lo woke
Usuarios en redes sociales celebraron el impacto inmediato de esta campaña como un retorno al sentido común y a estrategias alineadas con la cultura popular tradicional, lejos de lo políticamente correcto.
Este contraste es aún más evidente cuando se compara con el caso reciente de Jaguar, que el año pasado enfrentó críticas generalizadas por una campaña que presentaba modelos andróginos en un tono vanguardista y progresista.
Aquella estrategia, orientada a valores de ''inclusión'' y neutralidad estética, fue acusada de alienar a su base de consumidores tradicional y tuvo un impacto negativo en su imagen de marca.










