El bombardeo alcanzó una zona concurrida de Pechenihy, en la región de Járkiv, donde también resultaron heridas al menos 18 personas. Edificios residenciales, comercios, un correo y vehículos fueron dañados.
Un ataque ruso con misiles contra el poblado de Pechenihy, en la región ucraniana de Járkiv, dejó al menos 10 personas muertas y otras 18 heridas, según informaron las autoridades locales. El impacto se produjo durante la mañana del martes en una zona concurrida, cerca de una oficina de correos, comercios y viviendas.
El gobernador de la región de Járkiv, Oleh Syniehubov, informó que el ataque también provocó daños en 10 viviendas particulares, un café, una oficina de correos, cinco comercios y 15 vehículos. Los servicios de emergencia trabajaron en el lugar para extinguir los incendios y asistir a los heridos.
Vehículos ucranianos después del ataque ruso en la zona
La Fiscalía General de Ucrania indicó preliminarmente que Rusia utilizó dos misiles de crucero Banderol, que impactaron en una zona civil del poblado. Las autoridades continuaban investigando las circunstancias del ataque y evaluando la totalidad de los daños.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, calificó el ataque de brutal y afirmó que se produjo en un área residencial. Tras confirmar la muerte de diez personas, aseguró que Ucrania responderá al ataque y pidió a sus aliados que acompañen la respuesta militar de Kiev con nuevas medidas destinadas a aumentar la presión sobre Rusia.
El ataque se produjo en una jornada de fuerte escalada de la guerra aérea. Mientras Rusia volvió a lanzar misiles contra territorio ucraniano, Ucrania llevó adelante una de sus mayores ofensivas con drones contra territorio ruso, con cientos de aparatos dirigidos principalmente hacia la región de Moscú. Las autoridades rusas afirmaron haber interceptado la mayoría de los drones.
El presidente ucraniano Volodímir Zelensky
La nueva escalada refleja la creciente intensidad de los ataques a larga distancia entre ambos países. Kiev ha incrementado sus operaciones contra instalaciones energéticas, industriales y logísticas dentro de Rusia, mientras Moscú mantiene una intensa campaña de ataques aéreos contra Ucrania, incluida su infraestructura energética.
La ofensiva rusa en Pechenihy vuelve a poner en primer plano el costo humano de la guerra para la población civil. Diez personas murieron y al menos 18 resultaron heridas, mientras los equipos de emergencia continuaban trabajando en el lugar del impacto y las autoridades ucranianas preparaban una respuesta al ataque.