La autopsia forense israelí revela que Kfir Bibas fue asesinado y desmembrado con las manos por terroristas de Hamás.
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Tras la confirmación oficial del asesinato brutal de la familia Bibas-Silberman, cuyo destino se convirtió en el símbolo global de la depravación terrorista de Hamás. La indignación se concentra en el más indefenso de sus miembros, el bebé Kfir Bibas, de tan solo 9 meses en el momento de su secuestro.
Contrario a la propaganda difusora de Hamás, que intentó culpar a una “bomba de Israel” de la muerte del bebé y de su hermano Ariel (4 años) y su madre Shiri (32), el Instituto Nacional de Medicina Forense israelí ha desvelado la macabra verdad: el bebé Kfir fue asesinado con las manos por sus captores, y posteriormente su cuerpo fue cortado en pedazos, una atrocidad confirmada por los peritos, que no encontraron en los restos signos de heridas causadas por un bombardeo.
El bebé de 9 meses Kfir Bibas no murió en un bombardeo, sino asfixiado y luego descuartizado
Los forenses corroboraron que la criatura murió por ahorcamiento con las manos, seguido de un descuartizamiento. Este acto de salvajismo inaudito no solo niega las falsedades del grupo islamista, sino que revalida el foco en la absoluta barbarie contra la que lucha Israel.
Previamente, en febrero, el grupo terrorista había entregado un ataúd con la fotografía de Shiri Bibas junto a sus hijos, pero los peritos israelíes encontraron en su interior el cadáver de otra mujer. Este hecho subraya la voluntad de Hamás de manipular, incluso, la muerte de sus rehenes.
Tras la oportuna denuncia de Israel, Hamás realizó una nueva entrega que finalmente confirmó los cuerpos de Shiri, Ariel y Kfir, todos ellos con raíces argentinas y peruanas. "Nuestra Shiri fue asesinada en cautiverio y ahora ha regresado a casa," afirmó la familia en un doloroso comunicado, expresando que, aunque sin consuelo, se esperaba el "comienzo de un cierre" a 16 meses de incertidumbre.
El bebé de 9 meses Kfir Bibas no murió en un bombardeo, sino asfixiado y luego descuartizado
El secuestro de la familia Bibas en el kibutz de Nir Oz, durante la incursión terrorista que dejó cerca de 1.200 muertos y 251 rehenes, fue ampliamente documentado por los propios captores. Videos mostraron a Shiri, con sus dos hijos pelirrojos en brazos, en una expresión de angustia total mientras era rodeada por los miembros de Hamás. Ariel y Kfir, el más joven de los secuestrados, se erigieron como símbolo de la lucha por la liberación.
El padre de los niños, Yarden Bibas, fue también secuestrado, pero liberado con vida el pasado 1 de febrero tras 484 días de cautiverio. Fue él quien, antes de su liberación, había responsabilizado al Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por la noticia de la muerte de su familia, desinformación difundida por Hamás como parte de su manipulación. A pesar de esto, a su regreso, Yarden y la familia en general han enfocado su demanda en la urgencia de rescatar a los rehenes que aún permanecen vivos.