El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, otorgó un indulto “pleno e incondicional” a su hijo Hunter Biden, cubriendo sus condenas por cargos federales de armas y también fiscales.
La decisión, anunciada a través de un comunicado de la Casa Blanca, representa un cambio irresponsable en la postura del presidente, quien previamente había prometido no interferir en los casos judiciales de su hijo.
Hunter Biden enfrentaba una condena por cargos de armas de fuego el 12 de diciembre y otra por cargos fiscales cuatro días después, causa en la cual se declaró culpable por evasión impositiva.

Fue hallado culpable en junio en Delaware por tres cargos de delito grave relacionados con la compra de un arma de fuego en 2018, cuando mintió en un formulario indicando que no era usuario de drogas ilícitas.
En septiembre, en Los Ángeles, se declaró culpable de nueve cargos federales de evasión de impuestos, optando por una declaración abierta, lo que dejaba su sentencia a criterio del juez.
El indulto cubre todos los delitos cometidos o en los que Hunter haya participado entre el 1 de enero de 2014 y el 1 de diciembre de 2024. Biden defendió su decisión, argumentando que su hijo fue tratado de manera desigual debido a motivaciones políticas y calificó los cargos como un ejemplo de “proceso contaminado por la política”.
Según el presidente, Hunter fue procesado sin factores agravantes, como el uso del arma en un crimen o la compra de múltiples armas, algo que generalmente no resulta en cargos penales.










