Bolivia y Estados Unidos dieron un nuevo paso en la reconstrucción de sus relaciones bilaterales al reanudar oficialmente el diálogo sobre defensa y seguridad, un ámbito que permanecía prácticamente paralizado desde hacía años. El encuentro fue encabezado por el encargado de negocios estadounidense, Erik Martini, y el ministro de Defensa boliviano, Ernesto Justiniano, quienes analizaron mecanismos para ampliar la cooperación entre ambos países.
La reunión abordó temas relacionados con la seguridad regional, la cooperación militar, la lucha contra el crimen organizado transnacional y el fortalecimiento de las capacidades institucionales de Bolivia. Uno de los asuntos centrales fue la posibilidad de ampliar la colaboración en el combate contra el narcotráfico, incluyendo el eventual regreso de una mayor cooperación con la Administración para el Control de Drogas (DEA).











