Autoridades de ambos países retomaron el diálogo bilateral para fortalecer la cooperación en materia de defensa, seguridad y lucha contra el crimen organizado.
Bolivia y Estados Unidos dieron un nuevo paso en la reconstrucción de sus relaciones bilaterales al reanudar oficialmente el diálogo sobredefensa y seguridad, un ámbito que permanecía prácticamente paralizado desde hacía años. El encuentro fue encabezado por el encargado de negocios estadounidense, Erik Martini, y el ministro de Defensa boliviano, Ernesto Justiniano, quienes analizaron mecanismos para ampliar la cooperación entre ambos países.
La reunión abordó temas relacionados con la seguridad regional, la cooperación militar, la lucha contra el crimen organizado transnacional y el fortalecimiento de las capacidades institucionales de Bolivia. Uno de los asuntos centrales fue la posibilidad de ampliar la colaboración en el combate contra el narcotráfico, incluyendo el eventual regreso de una mayor cooperación con la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Agentes de la DEA en territorio boliviano
Este acercamiento forma parte del giro diplomático impulsado por el gobierno del presidente Rodrigo Paz, que desde su llegada al poder ha buscado restablecer los vínculos con Washington. En febrero de este año, ambos países acordaron trabajar para restituir embajadores por primera vez en casi dos décadas, marcando el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral.
El diálogo también llega después de varias semanas de crisis política en Bolivia. Durante los bloqueos y protestas que afectaron al país, Estados Unidos expresó públicamente su respaldo al gobierno de Rodrigo Paz y, junto con otros países del continente, defendió el respeto al orden constitucional y rechazó los intentos de desestabilización.
Según el Ministerio de Defensa boliviano, la cooperación con Estados Unidos permitirá intercambiar experiencias, fortalecer la capacitación de las fuerzas de seguridad y desarrollar programas conjuntos destinados a enfrentar amenazas comunes como el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico ilícito transnacional.
El presidente Rodrigo Paz junto al Secretario de Estado de EEUU Marco Rubio
Analistas consideran que la reactivación de este canal de diálogo representa uno de los cambios más significativos en la política exterior boliviana de los últimos años. Durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo, las relaciones en materia de defensa con Washington se deterioraron considerablemente, mientras que la actual administración busca recuperar mecanismos de cooperación con Estados Unidos y otros aliados occidentales.
Aunque todavía no se anunciaron acuerdos concretos, ambas partes coincidieron en mantener reuniones periódicas para profundizar la agenda bilateral. Para el gobierno de Rodrigo Paz, el restablecimiento del diálogo en defensa y seguridad constituye un paso estratégico dentro de su política de acercamiento a Estados Unidos y de fortalecimiento de la cooperación internacional para enfrentar los desafíos que plantea el crimen organizado en la región.