En la ciudad de Frutal, ubicada en Brasil, un joven llamado Marcos Antônio da Silva Neto asesinó a Rafael Garcia Pedroso, el mismo hombre que en 2016 había asesinado brutalmente a su madre, Glauciane Cipriano, en un hecho que el joven presenció siendo apenas un niño.
De acuerdo con la investigación policial, Marcos siguió durante semanas los movimientos de Rafael hasta concretar el ataque el pasado 31 de marzo.
Ese día, el asesino de su madre esperaba a su esposa en la puerta de un centro de salud cuando fue sorprendido. Silva Neto le disparó cinco veces por la espalda, provocándole la muerte en el lugar, y luego escapó en moto.












