La Unión Europea destinó más de 11,1 millones de euros a cuatro proyectos de investigación vinculados al auge de la derecha, las masculinidades y las posiciones denominadas “antigénero”, según consta en la propia base de datos oficial de la Comisión Europea.
La mayor parte de los fondos corresponde a tres proyectos financiados mediante Horizon Europe, seleccionados dentro de una convocatoria dedicada a los “roles de género en los movimientos extremistas y su impacto en la democracia”. En conjunto, esos tres programas reciben aproximadamente 8,63 millones de euros. A ellos se suma FIERCE, una iniciativa anterior que obtuvo otros 2,49 millones.
El dato más llamativo es que algunos de estos programas no se limitan a analizar académicamente el crecimiento electoral de la derecha, sino que contemplan el desarrollo de recomendaciones, herramientas e intervenciones destinadas a reducir el atractivo de determinadas ideas entre los jóvenes.
Tres millones para promover una nueva idea de masculinidad
El proyecto con mayor financiación es MEN4DEM, “Masculinities for the Future of European Democracy”, que recibió 3.013.932,50 euros de la Unión Europea y estará activo hasta diciembre de 2027.
La propia documentación comunitaria sostiene que el éxito electoral de los partidos que clasifica como “extrema derecha” supone un desafío para la democracia liberal europea. El proyecto estudia cómo la masculinidad es construida y utilizada por esos movimientos y plantea desarrollar alternativas denominadas “masculinidades democráticas”.
La iniciativa trabaja con organizaciones vinculadas a la “justicia de género”, investigadores y otros actores para desarrollar herramientas y posibles intervenciones.
YOU-DARE apunta directamente a los jóvenes
Uno de los casos más evidentes es YOU-DARE, cuyo nombre completo es “YOUth Debunking the Gendered Arguments of far-Right Extremism”. El proyecto cuenta con una financiación de 2.999.642,50 euros y se desarrollará entre 2025 y 2028.
España forma parte de los ocho países analizados junto con Dinamarca, Francia, Hungría, Italia, Rumanía, Suecia y Reino Unido.
La propia Comisión Europea establece que YOU-DARE estudiará e intervendrá sobre las construcciones de género de los grupos juveniles considerados de extrema derecha y sus dirigentes, incluyendo a influencers y nuevas formas de liderazgo online. Además, contempla recomendaciones y acciones piloto destinadas a “minimizar el atractivo” de las ideas de extrema derecha entre los jóvenes.
El programa incluso abrió en 2026 una convocatoria de 160.000 euros para diez proyectos piloto, con acciones destinadas a responder a las narrativas de extrema derecha entre la juventud.
Otros 2,6 millones para estudiar la masculinidad en Internet
El tercer programa, EMMELO, recibió 2.615.527,50 euros. Su objetivo es estudiar cómo dirigentes considerados extremistas utilizan determinadas concepciones de la masculinidad para influir especialmente sobre hombres en Internet.
El proyecto también contempla producir herramientas y recomendaciones políticas para ayudar a responsables públicos a responder a este tipo de discursos.
Otros 2,6 millones para estudiar la masculinidad en Internet
FIERCE y el activismo financiado por Bruselas
A estos tres proyectos se suma FIERCE, que recibió otros 2.490.220 euros y finalizó en agosto de 2025. La Comisión Europea explica que investigó movimientos feministas, antifeministas y “antigénero”, además de estudiar el crecimiento de los grupos de derecha radical.
El proyecto buscaba además generar iniciativas junto a organizaciones y redes feministas para desarrollar innovaciones democráticas.
La frontera entre investigar y combatir una ideología
El debate político aparece precisamente en este punto. La UE sostiene que estos programas buscan proteger los valores democráticos y estudiar procesos de radicalización, mientras que sus críticos pueden cuestionar que fondos públicos europeos sean utilizados para desarrollar estrategias destinadas a disminuir el atractivo de determinadas posiciones políticas entre los jóvenes.
En el caso de YOU-DARE, esa dimensión de intervención no es una interpretación externa: forma parte expresamente de los objetivos publicados por la propia Comisión Europea.
Así, más de 11 millones de euros de financiación comunitaria quedan vinculados a proyectos que estudian el avance de la derecha y, en determinados casos, buscan desarrollar herramientas para contrarrestar su influencia entre las nuevas generaciones. La discusión sobre hasta dónde debe llegar Bruselas en este terreno promete ser otro de los grandes debates sobre libertad política, pluralismo e intervención institucional en Europa.