El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró 112 locales vinculados a la compraventa y reparación de celulares desde que el jefe de Gobierno, Jorge Macri, dispuso el refuerzo de los controles sobre la actividad hace apenas quince días.
Los operativos forman parte de una estrategia para desarticular el circuito de comercialización de celulares robados, que posteriormente son revendidos o desarmados para comercializar sus partes como si se tratara de mercadería de origen legal.
Además de las clausuras, los procedimientos realizados por los organismos porteños y la Policía de la Ciudad permitieron detener a cinco personas y secuestrar teléfonos, repuestos y herramientas utilizadas para realizar reparaciones y desarmes.
“Trabajen como gente de bien y dejen de vender celulares robados. Se terminó el vale todo en esta Ciudad”, sostuvo Jorge Macri al referirse al operativo contra los comercios que no pueden justificar el origen de los equipos.
Once, uno de los principales focos de los operativos
Uno de los puntos donde se concentraron los primeros procedimientos fue Once, una zona con una importante cantidad de comercios dedicados a la reparación y comercialización de teléfonos usados.
En distintos operativos, inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y efectivos de la Policía de la Ciudad allanaron locales ubicados sobre la avenida Corrientes al 2100, Junín al 3003 y distintas galerías comerciales de la zona.









