El presidente de El Salvador presentó datos sobre la clara correlación entre el encarcelamiento y la caída del crimen.
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El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, volvió a protagonizar un cruce internacional luego de responder a las delirantes declaraciones del alcalde demócrata de Chicago, Brandon Johnson, quien había afirmado que es "racista" encarcelar a los delincuentes para terminar con la violencia.
Las palabras de Johnson llegaron en medio del debate sobre el aumento del crimen en grandes ciudades del país, especialmente las líderadas por dirigentes de izquierda, y apuntaban a cuestionar las exitosas políticas de mano dura y encarcelamiento.
En respuesta a las declaraciones del demócrata, Bukele respondió en sus redes sociales, acompañando el post con una serie de gráficos sobre la evolución de la violencia en El Salvador desde el año 2000, y en particular bajo su administración. En su respuesta, sostuvo: “Literalmente puedes acabar con la violencia encarcelando a los criminales. Precisamente para eso existe el encarcelamiento en primer lugar”.
Los datos compartidos por el mandatario muestran la caída drástica de los homicidios en El Salvador desde 2019, cuando asumió la presidencia y lanzó su estrategia de seguridad basada en el “Régimen de Excepción” y la construcción de grandes centros penitenciarios.
Datos de El Salvador.
Uno de los gráficos refleja la evolución conjunta de la tasa de homicidios y la tasa de encarcelamiento desde el año 2000 hasta 2024. Mientras la línea roja, correspondiente a los homicidios por cada 100.000 habitantes, alcanza picos superiores a 100 en 2015 y se mantiene en niveles elevados hasta 2018, cae abruptamente desde 2019. Para 2024, la tasa se sitúa por debajo de 2 homicidios por cada 100.000 habitantes, una cifra sin precedentes en su país.
En paralelo, la línea azul muestra un aumento constante del encarcelamiento a lo largo de las últimas dos décadas, con un crecimiento mucho más acelerado a partir del inicio del Régimen de Excepción en 2022. La tasa carcelaria supera las 1.600 personas privadas de libertad por cada 100.000 habitantes en 2024, una de las más altas del mundo.
Datos de El Salvador.
El segundo gráfico, correspondiente a la serie 2014-2024, profundiza esta tendencia: El Salvador pasó de una tasa de homicidios de 103 por cada 100.000 habitantes en 2015, una de las más altas del planeta, a apenas 1,9 en 2024. Esta reducción del 98% en menos de una década es utilizada por Bukele como evidencia del éxito de su modelo.
El intercambio entre Johnson y Bukele volvió a abrir el debate sobre los modelos de seguridad. Mientras sectores de izquierda de Estados Unidos defienden políticas más amigables con los delincuentes, Bukele defiende su enfoque de mano dura como un caso de éxito replicable y rechaza que el encarcelamiento sea, logicamente, racista.
El alcalde demócrata de Chicago, Brandon Johnson.
La discusión también ocurre en un contexto donde múltiples ciudades estadounidenses enfrentan dificultades para reducir índices delictivos, al tiempo que la gestión de Bukele es observada, y en muchos casos imitada, por gobiernos de distintos países que buscan respuestas rápidas frente al crimen organizado.
Con su habitual estilo confrontativo, Bukele utilizó las estadísticas de El Salvador para desestimar los argumentos absurdos del alcalde demócrata de Chicago y reafirmar su posición, mostrando que la correlación entre el encarcelamiento y la caída del crimen es claramente evidente.