El presidente de El Salvador respondió a los cuestionamientos sobre la situación de los derechos humanos y afirmó que la continuidad en el poder depende de la decisión de los ciudadanos, al comparar el sistema con el de otros países democráticos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió a las críticas formuladas por la directora de Amnistía Internacional, Carolina Jimenez Sandoval, y defendió tanto la gestión de su gobierno como la posibilidad de la reelección indefinida. Durante sus declaraciones, el mandatario sostuvo que la permanencia de un gobernante en el cargo debe depender de la voluntad de los votantes y no de una prohibición legal.
Las declaraciones de Bukele surgieron luego de que Sandoval cuestionara el estado de los derechos humanos en El Salvador y expresara preocupación por las detenciones realizadas bajo el régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022 como parte de la estrategia del Gobierno contra las pandillas.
La directora de Amnistía Carolina Jimenez Sandoval
En respuesta, Bukele afirmó que las organizaciones internacionales ignoran los cambios en materia de seguridad registrados en El Salvador y señaló que las políticas implementadas por su administración permitieron reducir significativamente los niveles de violencia y recuperar el control de zonas que durante años estuvieron dominadas por las pandillas.
Además, el mandatario sostuvo que la prioridad de su gobierno ha sido garantizar la seguridad de la población y afirmó que esa política cuenta con un amplio respaldo ciudadano.
Durante su intervención, Bukele también defendió la posibilidad de que un presidente pueda presentarse a reelecciones sucesivas si así lo permite la legislación vigente. En ese sentido, afirmó que existen democracias consolidadas donde los jefes de gobierno pueden permanecer indefinidamente en el cargo siempre que continúen obteniendo el respaldo de los electores.
Nayib Bukele junto a Javier Milei
"¿Por qué dicen que la reelección indefinida es una dictadura si en países como Canadá, Reino Unido o Alemania un primer ministro puede gobernar durante décadas si sigue ganando elecciones?", expresó el mandatario al comparar el funcionamiento de esos sistemas parlamentarios con el debate sobre la continuidad presidencial en El Salvador.
Las declaraciones reavivaron la discusión sobre las reformas institucionales impulsadas por el Gobierno salvadoreño desde la llegada de Bukele al poder. El Gobierno argumenta que todas las medidas se desarrollan dentro del marco constitucional y cuentan con respaldo popular. Además, la popularidad del oficiaismo salvadoreño se ve a través de la rápida caída de los homicidios dentro de El Salvador, y la recuperación económica del país.