El texto, conocido como proyecto de ley de la Dosimetría, fue aprobado por 291 a 148 votos durante la madrugada de este miércoles. Ahora debe seguir su curso hacia el Senado. El proyecto “concede amnistía a los participantes de las manifestaciones reivindicativas de motivación política”, y abarca a todas las protestas surgidas tras la ajustada derrota electoral en 2022.

En aquel entonces, miles de brasileños se movilizaron en apoyo a Bolsonaro para reclaramar auditoria y transparencia en el proceso electoral. Ese período incluye desde los acampes pacíficos frente a los cuarteles del Ejército hasta los episodios del 8 de enero, que el STF calificó como “golpistas”.
Un proyecto que corrige excesos y limita abusos del STF
El redactor de la propuesta, Paulinho da Força (Solidariedade-SP), afirmó durante el debate que el texto fue elaborado por “una serie de juristas, de los más importantes de Brasil”. Además, subrayó que la reducción “trata solamente del 8 de enero” y no alcanza delitos comunes.
De acuerdo con sus cálculos, la reforma podría reducir la pena total atribuida a Bolsonaro de 27 años y tres meses a cerca de 20 años. Esto disminuiría el tiempo de prisión en régimen cerrado de seis años y diez meses a dos años y cuatro meses antes de poder solicitar un régimen más flexible.

Aunque el exmandatario fue condenado por el STF en un proceso ampliamente cuestionado, la aprobación del proyecto representa el primer avance legislativo concreto para frenar lo que la oposición denuncia como una persecución política.
La reacción de la izquierda: protestas y acusaciones dentro del Congreso
El PT, el PSOL y otros partidos de izquierda reaccionaron con furia. La diputada Talíria Petrone (PSOL-RJ) afirmó que discutir una amnistía “es un ataque a su frágil democracia”, mientras que Lindbergh Farias (PT-RJ) calificó la votación nocturna como un “absurdo”.








