En medio de una ofensiva militar sin precedentes, los yihadistas de la oposición siria lograron tomar el control de Damasco, la capital de Siria, marcando el fin del régimen de Bashar al Assad tras años de guerra civil que ha devastado al país y fragmentado su sociedad.
En las primeras horas del domingo, unidades de reconocimiento de los grupos yihadistas ingresaron a barrios estratégicos de la ciudad, incluyendo Barzeh, un área clave, según relataron residentes locales.
Allí se libraron feroces combates entre los insurgentes y las fuerzas aún leales al régimen. Los yihadistas avanzaron hacia las calles principales mientras la ciudad enfrentaba cortes generalizados de internet y electricidad.
Fuentes como Reuters confirmaron que el régimen de Assad sufrió un colapso militar en la capital. Además, algunos altos funcionarios del gobierno habrían establecido contactos con los insurgentes, aparentemente buscando negociar su deserción.
Al mismo tiempo, los altos mandos militares del dictador Assad le informaron a sus oficiales y soldados que se han rendido y el régimen ha caído.
Informes preliminares sugieren que el dictador Bashar al Assad ya no se encuentra en territorio sirio. Dos oficiales de alto rango dijeron a Reuters que su paradero es incierto, alimentando rumores de que podría haberse refugiado en un país aliado.
Además, diversas fuentes afirman que, momentos antes de que los yihadistas entraran en la capital, Bashar al-Assad habría huido en el avión SYR9218 de Damasco, que perdió conexión de radar y aseguran que podría haber estrellado. Sin embargo, aún no está clara la situación.
El grupo terrorista Hayat Tahrir Al-Sham (HTS), surgido de una facción previamente vinculada a Al Qaeda, se ha consolidado como el principal impulsor de este avance rebelde.
Si bien su historial vinculado al terrorismo islámico genera preocupación internacional, su protagonismo introduce grandes incertidumbres sobre el futuro político y la estabilidad del país.
Según se informa, las fuerzas yihadistas del HTS tomaron la televisión Nacional de Siria y la radio de Siria para emitir un mensaje al país.
Además, publicaron una declaración sobre la toma del control de Siria: "Anunciamos el fin de esta era oscura y el comienzo de un nuevo capítulo para Siria. En esta nueva Siria, todos coexisten en paz, prevalece la justicia y se defiende la verdad", afirmaron.
Y agregan: "Nos comprometemos ante Dios y ante el pueblo lo siguiente:".
- Preservar la unidad y la soberanía del territorio sirio.
- Proteger a todos los ciudadanos y sus propiedades, independientemente de sus afiliaciones.
- Trabajar por reconstruir el Estado y sus instituciones sobre las bases de la libertad y la justicia.
- Esforzarse por lograr una reconciliación nacional amplia y el retorno de los refugiados y las personas desplazadas a sus hogares en condiciones de seguridad y dignidad.
- Hacer que todos aquellos que hayan cometido crímenes contra el pueblo sirio rindan cuentas de conformidad con la ley y la justicia.