En medio de una ofensiva militar sin precedentes, los yihadistas de la oposición siria lograron tomar el control de Damasco, la capital de Siria, marcando el fin del régimen de Bashar al Assad tras años de guerra civil que ha devastado al país y fragmentado su sociedad.
En las primeras horas del domingo, unidades de reconocimiento de los grupos yihadistas ingresaron a barrios estratégicos de la ciudad, incluyendo Barzeh, un área clave, según relataron residentes locales.
Allí se libraron feroces combates entre los insurgentes y las fuerzas aún leales al régimen. Los yihadistas avanzaron hacia las calles principales mientras la ciudad enfrentaba cortes generalizados de internet y electricidad.









