Luego de que el gobierno de Joe Biden haya dejado la economía en una situación extremadamente delicada, uno de los sectores más vulnerables fue el sector avícola. Debido a un brote de gripe aviar en 2022, el gobierno demócrata mandó a asesinar a millones de gallinas, reduciendo drásticamente la oferta de huevos.
Al asumir la presidencia, Donald Trump decidió desestimar la orden del demócrata, volviendo a elevar la oferta de pollos y por consiguiente reducir el precio de los huevos, el cual en marzo es de USD 3,45. Al momento de la asunción del republicano, los precios de los huevos alcanzaron los USD 6,55.
En enero de 2025, los precios de los huevos aumentaron un 15,2% en comparación con el mes anterior, el mayor aumento mensual desde junio de 2015, producto de la política de Biden.

En el último año, los precios han subido un 53%, y en los últimos cuatro años de administración demócrata, han experimentado un incremento asombroso del 230%, según el índice de precios al consumidor del Departamento de Trabajo.
Desde 2022, el brote de la cepa H5N1 de gripe aviar ha afectado a más de 150 millones de aves, convirtiéndolo en uno de los brotes más costosos de enfermedades animales en la historia del país.
La pérdida de una parte considerable de la población de gallinas ponedoras ha causado disrupciones en la cadena de suministro. Reemplazar las parvadas sacrificadas lleva meses, ya que las gallinas jóvenes deben alcanzar la madurez para empezar a poner huevos, lo que ha prolongado la escasez y ha elevado los precios.
Además, varios estados han implementado regulaciones que exigen ambientes libres de jaulas para las gallinas, lo que ha intensificado la crisis, ya que los productores luchan por cumplir con los nuevos requisitos en medio de una oferta ya limitada.










