El Gobierno nacional decidió ampliar el alcance del programa Tribuna Segura y endurecer los controles de ingreso a los estadios de fútbol en todo el país. A partir de ahora, las personas que figuren en registros de deudores alimentarios no podrán asistir a espectáculos deportivos mientras mantengan esa condición.
La medida fue oficializada este miércoles mediante la Resolución 429/2026 del Ministerio de Seguridad, publicada en el Boletín Oficial, y alcanza a unas 13.000 personas. La actualización incorpora nuevas causales de restricción y consolida un sistema de control con base de datos unificada a nivel nacional.
"En virtud de lo expuesto, resulta oportuno adecuar la normativa vigente a los nuevos supuestos relevados, a fin de ampliar el alcance del Programa Tribuna Segura y fortalecer su eficacia también como herramienta de cumplimiento de la obligación alimentaria", señalaron en el texto oficial.
La resolución establece que la prohibición regirá para todas las personas incluidas en registros públicos de deudores alimentarios, o sus equivalentes provinciales, mientras continúen en falta. A su vez, también se incorporan otras restricciones, como los casos vinculados a delitos contemplados en la Ley de Estupefacientes N° 23.737 cuando hayan ocurrido en el marco de eventos deportivos.
Con esta modificación, el sistema deja de depender únicamente de bases locales y pasa a integrar información de distintas jurisdicciones del país. Entre ellas se encuentran Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Luis, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
Desde el Ejecutivo destacaron que la decisión apunta a unificar criterios y evitar vacíos legales entre provincias, garantizando que las restricciones tengan alcance efectivo en todo el territorio. En esa línea, remarcaron que ya existían medidas similares en distritos como la Ciudad de Buenos Aires y Salta, y que la ampliación del sistema busca alinearse con esas políticas.
De esta manera, Tribuna Segura suma una nueva herramienta de control que excede lo estrictamente deportivo y se proyecta como un mecanismo más amplio de regulación social, con impacto directo en el acceso a uno de los espectáculos más convocantes del país.