La campaña de Mamdani, impulsada por organizaciones de base y respaldada por los Democratic Socialists of America (DSA), se centró en ridículas propuestas comunistas como transporte público gratuito, impuestos más altos a las grandes fortunas, control total de alquileres y una expansión masiva de la vivienda pública.
Sus críticos lo acusan de promover un discurso populista que divide a los neoyorquinos entre ''ricos y pobres'', y de carecer de un plan realista para financiar sus promesas. Analistas económicos advierten que sus políticas podrían desatar una fuga de capitales, una reducción del empleo y un aumento del déficit municipal.
''Zohran Mamdani representa una visión ideológica extrema que pone en riesgo la estabilidad fiscal de Nueva York'', dijo Thomas Greer, exdirector de la Cámara de Comercio de la ciudad. ''Si implementa lo que promete, podríamos ver una recesión local en menos de un año.''
Los sectores empresariales y financieros han reaccionado con alarma al anuncio de su victoria. El índice de confianza empresarial local cayó en las primeras horas tras confirmarse los resultados, mientras que algunos líderes del sector inmobiliario advirtieron que congelar o reducir los alquileres desincentivará la inversión y destruirá empleos.
















