El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está llevando a cabo un despliegue militar en el Caribe sin precedentes con el objetivo de combatir a organizaciones de narcotráfico que operan en la región, entre ellas el Cártel de los Soles, señalado como parte del aparato del régimen de Nicolás Maduro.
La operación incluye la presencia de tres destructores de la clase Arleigh Burke, el USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, un submarino, aviones de vigilancia y alrededor de 6.700 marines.
Sin embargo, un aspecto relevante de la operación es la cooperación de países vecinos. Por un lado, Curazao confirmó que permitirá escalas logísticas de los buques estadounidenses en su capital, Willemstad. La isla, que se encuentra a 60km de Venezuela, mantiene desde hace años instalaciones utilizadas por el Comando Sur de EE. UU., se consolida como un punto estratégico para operaciones de patrullaje y abastecimiento en el Caribe.













