La Justicia de Austria condenó a 15 años de prisión a un hombre musulmán acusado de planificar un atentado terrorista durante un concierto de Taylor Swift en Viena, uno de los eventos musicales más masivos realizados recientemente en Europa. El tribunal determinó que el acusado había desarrollado preparativos concretos para ejecutar un ataque y que mantenía vínculos ideológicos con el extremismo islamista.
Según la investigación judicial, el hombre había comenzado a radicalizarse a través de contenidos extremistas en internet y manifestaba simpatía por la organización terrorista Estado Islámico. Las autoridades austríacas concluyeron que existían pruebas suficientes para demostrar que estaba organizando un ataque contra una gran concentración de personas aprovechando la magnitud del espectáculo musical.













