En el décimo aniversario del fallo internacional de La Haya, catorce gobiernos reafirmaron que las amplias reivindicaciones marítimas de Beijing carecen de base legal y pidieron respetar el derecho internacional.
Estados Unidos, Japón y otros doce países emitieron una declaración conjunta en la que reafirmaron que las amplias reclamaciones territoriales de China sobre el Mar de China Meridional no tienen fundamento jurídico conforme al derecho internacional.
El pronunciamiento coincidió con el décimo aniversario del fallo emitido en 2016 por un tribunal arbitral establecido bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que concluyó que Beijing no posee una base legal para reclamar derechos históricos sobre gran parte de esas aguas.
El presidente Donald Trump junto a la primer ministra de Japón Sanae Takaichi
La declaración fue suscrita por Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá, Alemania, Francia, Nueva Zelanda y otros países aliados, que reiteraron la validez del laudo arbitral y manifestaron su preocupación por las acciones que consideran desestabilizadoras en la región.
Los firmantes señalaron que la libertad de navegación y el respeto al derecho internacional son elementos esenciales para mantener la estabilidad y la seguridad en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El fallo de 2016 fue emitido tras una demanda presentada por Filipinas contra China. En aquella oportunidad, el tribunal concluyó que las reclamaciones de Beijing sobre la denominada "línea de nueve trazos", que abarca gran parte del Mar de China Meridional, no tienen respaldo jurídico bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Sin embargo, el tribunal no resolvió cuestiones relacionadas con la soberanía sobre las islas en disputa, sino únicamente sobre los derechos marítimos derivados de ellas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino sostuvo que el tribunal carecía de jurisdicción para pronunciarse sobre el caso y afirmó que las reclamaciones de soberanía de Beijing se basan en hechos históricos y en su interpretación del derecho internacional.
Donald Trump junto al dictador Xi Jinping
El Mar de China Meridional es una de las regiones estratégicas más importantes del mundo debido a que por sus aguas circula una parte significativa del comercio marítimo internacional. Además de China y Filipinas, también mantienen reclamaciones territoriales sobre distintas áreas Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán, lo que ha convertido a la zona en uno de los principales focos de tensión del Indo-Pacífico.
La declaración conjunta representa una nueva muestra del respaldo internacional al fallo arbitral de 2016 y refleja la continuidad de las diferencias entre China y varios países occidentales respecto de la interpretación del derecho marítimo internacional y la situación en el Mar de China Meridional.