La Corte Suprema de Estados Unidos emitió el viernes un fallo que restringe significativamente el uso de injunctions nacionales (medidas cautelares con alcance nacional) por parte de tribunales inferiores, lo que representa una importante victoria legal para el presidente Donald Trump en su intento por poner fin a la ciudadanía por nacimiento mediante una orden ejecutiva.
El caso, Trump v. Casa, no abordó directamente la constitucionalidad de dicha orden, que buscaba eliminar la ciudadanía automática para hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos, sino que se centró en el alcance del poder judicial inferior para bloquear órdenes ejecutivas de forma generalizada.
La decisión, escrita por la jueza conservadora Amy Coney Barrett, sostuvo que las cortes federales no deben tener un poder de ''supervisión general'' sobre el poder Ejecutivo. Según Barrett, los tribunales solo deben otorgar alivio a las partes directamente involucradas en el caso, no a nivel nacional.
''Cuando una corte concluye que el Ejecutivo ha actuado de forma ilegal, la respuesta no debe ser que la corte también exceda su poder'', escribió Barrett.

















