Costa Rica definió este domingo un giro político hacia la derecha con el triunfo de Laura Fernández, candidata oficialista del Partido Pueblo Soberano. Con el 93,79% de las mesas escrutadas, el Tribunal Supremo de Elecciones informó que Fernández obtuvo 48,33% de los votos, superando el umbral del 40% que permite ganar en primera vuelta y evitando un balotaje.
En segundo lugar quedó el economista Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional, con 33,42%. Ramos reconoció la derrota y anticipó una “oposición constructiva”.

Continuidad con Chaves y mandato fuerte en el Congreso
La nueva Presidenta electa es señalada como la sucesora política del Presidente saliente Rodrigo Chaves, con quien integró el núcleo de gestión del oficialismo. La elección se dio en un escenario de fuerte fragmentación (20 candidaturas), pero el resultado le otorga a Fernández un punto de partida sólido: el oficialismo proyecta 30 de 57 escaños en la Asamblea Legislativa. Esto constituye una base relevante para impulsar reformas, aunque insuficiente para una “súper mayoría” automática, lo que la obligará a establecer acuerdos.











