Con 48,3% y en primera vuelta, Laura Fernández ganó en Costa Rica y consolida el giro a la derecha.
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Costa Rica definió este domingo un giro político hacia la derecha con el triunfo de Laura Fernández, candidata oficialista del Partido Pueblo Soberano. Con el 93,79% de las mesas escrutadas, el Tribunal Supremo de Elecciones informó que Fernández obtuvo 48,33% de los votos, superando el umbral del 40% que permite ganar en primera vuelta y evitando un balotaje.
En segundo lugar quedó el economista Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional, con 33,42%. Ramos reconoció la derrota y anticipó una “oposición constructiva”.
La presidenta electa prometió un “cambio profundo e irreversible” y una agenda centrada en seguridad y orden.
Continuidad con Chaves y mandato fuerte en el Congreso
La nueva Presidenta electa es señalada como la sucesora política del Presidente saliente Rodrigo Chaves, con quien integró el núcleo de gestión del oficialismo. La elección se dio en un escenario de fuerte fragmentación (20 candidaturas), pero el resultado le otorga a Fernández un punto de partida sólido: el oficialismo proyecta 30 de 57 escaños en la Asamblea Legislativa. Esto constituye una base relevante para impulsar reformas, aunque insuficiente para una “súper mayoría” automática, lo que la obligará a establecer acuerdos.
En su discurso de victoria, Fernández sostuvo que “la democracia habló” y que el país votó por “la continuidad del cambio”, con la promesa de que será “profundo e irreversible”. Su mandato inicia el 8 de mayo, y una de las primeras pruebas será trasladar el respaldo electoral al terreno legislativo, donde se juega la gobernabilidad real.
Laura Fernández participa de una entrevista televisiva tras conocerse su victoria en las elecciones presidenciales de 2026
Seguridad, narcotráfico y la agenda de “mano dura”
El eje más potente de la campaña fue la seguridad. La elección estuvo atravesada por la preocupación por el avance del crimen organizado y la violencia vinculada al narcotráfico. Fernández supo capitalizar una demanda social de orden y capacidad de control estatal.
Medios internacionales destacaron que su propuesta incluye una estrategia más dura y la posibilidad de avanzar con infraestructura penitenciaria de máxima seguridad, bajo referencias regionales como el “modelo” de endurecimiento carcelario.
En paralelo, se instaló el debate institucional: analistas y críticos mencionan que el nuevo ciclo podría buscar reformas de alto voltaje (incluida la discusión sobre reglas constitucionales y reelección).
La candidata oficialista logró imponerse en primera vuelta con casi el 50% de los sufragios.
Felicitaciones regionales y señales hacia el exterior
El triunfo activó una ola de mensajes internacionales. El Presidente de Panamá, José Raúl Mulino, felicitó a Fernández y la invitó a trabajar “cada vez más integrados”. También se pronunciaron el Presidente de Honduras, Nasry Asfura, y el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, Albert Ramdin, quien destacó la participación “masiva y en paz” y ofreció cooperación institucional.
Además, el Presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el Ex Presidente ecuatoriano Guillermo Lasso saludaron el resultado, al igual que el mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo. Por su parte, Nayib Bukele afirmó que felicitó a Fernández por vía telefónica.
Con una victoria amplia, mayoría legislativa relevante y el respaldo explícito del oficialismo saliente, Fernández inicia el nuevo ciclo con un mandato fuerte. La clave estará en si ese capital se traduce rápido en resultados concretos: seguridad, reglas claras y una hoja de ruta que sostenga confianza interna y externa en un país que busca volver a la estabilidad.