La vicepresidenta y presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, avanzó con el desmantelamiento del denominado “Salón Néstor Kirchner” en el Palacio de Miraflores, una sala de reuniones que durante más de una década funcionó como símbolo del vínculo político entre el chavismo y el kirchnerismo.
La medida implicó el retiro de imágenes, objetos y referencias al ex presidente argentino, modificando uno de los espacios internos más representativos de esa etapa de alineamiento entre Caracas y Buenos Aires. Según se pudo observar en registros oficiales difundidos por el propio gobierno venezolano, el salón dejó de exhibir retratos, frases y elementos vinculados a Kirchner que habían permanecido allí hasta fines de 2025.
La condena Cristina Fernández de Kirchner inaguró el salón junto al fallecido Hugo Chávez.
El espacio había sido inaugurado el 1 de diciembre de 2011, en el marco de una visita oficial de Cristina Fernández de Kirchner a Venezuela. En aquella jornada, la entonces mandataria argentina mantuvo un encuentro bilateral con Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores, tras el cual ambos encabezaron el acto de inauguración del salón.
Durante esa ceremonia, Chávez reivindicó la figura del ex presidente argentino y celebró el gesto como parte de la relación política entre ambos gobiernos. Por su parte, Fernández de Kirchner agradeció el homenaje y lo definió como una muestra de reconocimiento, destacando la carga simbólica del espacio dentro de la sede del Ejecutivo venezolano.
A lo largo de los años, el salón fue utilizado para reuniones oficiales y actividades del gobierno, manteniendo una estética marcada por la presencia de imágenes de Kirchner junto a Chávez, además de fotografías con otros líderes regionales y referencias históricas. Incluso en diciembre de 2025, en registros donde aparecía Nicolás Maduro, todavía podían verse cuadros, frases y símbolos asociados al ex mandatario argentino.
Sin embargo, a comienzos de 2026 comenzaron a verse cambios. En una imagen difundida el 4 de enero, correspondiente a una reunión encabezada por Rodríguez, ya no estaban los elementos vinculados a Kirchner ni a la Argentina. En su lugar, se observaban únicamente imágenes de Chávez, de Maduro junto a Cilia Flores y de Simón Bolívar.
Las imagenes del salón al día de hoy.
Para marzo, nuevas imágenes mostraron un rediseño más profundo del espacio: desaparecieron por completo los elementos asociados a la Argentina y el salón pasó a tener paredes blancas, con una estética más neutral y sin referencias al antiguo homenaje.
La eliminación en abril de los símbolos vinculados a Néstor Kirchner marca un giro en el uso político del espacio en Miraflores y refleja un reordenamiento simbólico del gobierno venezolano, que deja atrás uno de los emblemas de su cercanía con el kirchnerismo.