La vicepresidenta y presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, avanzó con el desmantelamiento del denominado “Salón Néstor Kirchner” en el Palacio de Miraflores, una sala de reuniones que durante más de una década funcionó como símbolo del vínculo político entre el chavismo y el kirchnerismo.
La medida implicó el retiro de imágenes, objetos y referencias al ex presidente argentino, modificando uno de los espacios internos más representativos de esa etapa de alineamiento entre Caracas y Buenos Aires. Según se pudo observar en registros oficiales difundidos por el propio gobierno venezolano, el salón dejó de exhibir retratos, frases y elementos vinculados a Kirchner que habían permanecido allí hasta fines de 2025.











