El Kremlin respaldó la propuesta para suspender los ataques contra infraestructura energética, aunque planteó condiciones y Moscú y Kiev todavía no confirmaron formalmente el alto el fuego
El Kremlin calificó como una “muy buena idea” la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump para establecer una tregua entre Rusia y Ucrania sobre los ataques contra infraestructura energética, pero evitó confirmar que Moscú haya aceptado formalmente el acuerdo. La posición fue comunicada este martes por el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
Trump había afirmado el lunes que Rusia y Ucrania estaban en proceso de aceptar una tregua que evitaría ataques hacia instalaciones energéticas. Moscú y Kiev mostraron que todavía existen diferencias sobre los términos y las garantías necesarias para implementar la propuesta.
Vladimir Putin junto a Donald Trump
Peskov señaló que Rusia mantiene contactos con Washington y que Moscú está dispuesta a analizar iniciativas destinadas a encontrar una salida negociada al conflicto. Al mismo tiempo, el portavoz evitó responder directamente si Putin había dado su aprobación a la tregua anunciada por Trump.
El Kremlin también planteó condiciones adicionales. Entre ellas, reclamó garantías para la seguridad de la navegación comercial, especialmente para los buques petroleros, y vinculó la estabilidad de los mercados energéticos con el levantamiento de las sanciones internacionales impuestas contra Rusia.
La propuesta llega después de un nuevo incremento de los ataques contra instalaciones energéticas de ambos países. Rusia y Ucrania han utilizado durante la guerra ataques contra refinerías, depósitos de combustible, centrales eléctricas y otras infraestructuras vinculadas al sector energético.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelensky también expresó disposición a detener los ataques contra infraestructura energética rusa, pero reclamó garantías concretas de que Moscú haga lo mismo. Según la posición ucraniana, la tregua debería contar con mecanismos que permitan verificar su cumplimiento.
Volodimir Zelensky junto al presidente Donald Trump
La iniciativa de Trump busca limitar una de las dimensiones más sensibles del conflicto. Los ataques contra instalaciones energéticas afectan tanto la capacidad militar como el funcionamiento de las redes eléctricas, el suministro de combustible y la economía de ambos países.
Por ahora, no existe una confirmación conjunta de Rusia y Ucrania sobre una tregua energética efectiva. El respaldo expresado por Moscú representa un avance en la discusión diplomática, pero las condiciones planteadas por el Kremlin y las exigencias de Kiev todavía deben resolverse para que el acuerdo pueda comenzar a aplicarse.