Una fuente interna revela los fuertes vínculos del círculo de María Corina Machado con operadores del Partido Demócrata de EE.UU. y el maltrato dentro de la embajada.
Una fuente que convivió varios meses con los dirigentes opositores venezolanos asilados en la residencia de la Embajada Argentina en Caracas realizó una serie de graves denuncias que exponen el funcionamiento interno del equipo de María Corina Machado y, especialmente, sus vínculos internacionales.
Por estrictas razones de seguridad, La Derecha Diario resguarda por completo la identidad de la fuente.
El eje central: los contactos con el Partido Demócrata
Según el testimonio, Pedro Urruchurtu actuaba como el principal operador internacional del grupo. La fuente afirma que mantenía vínculos fluidos y previos con operadores políticos vinculados al Partido Demócrata de Estados Unidos, particularmente en Houston y Miami. Estos contactos habrían sido clave para facilitar el ingreso de los asilados a la residencia argentina a través de maniobras con diplomáticos locales. “Se conocían de antes por las redes de Houston”, indica el relato. Houston, ciudad con alcalde demócrata desde hace décadas, aparece reiteradamente como el centro de esas relaciones.
El testimonio sostiene que, una vez dentro de la embajada, el grupo mantenía una orientación favorable a los demócratas y contraria a una victoria de Trump. Todo esto mientras públicamente proyectaban una imagen de alineación con la derecha regional.
María Corina Machado, al mando y al tanto
Magalli Meda ejercía la conducción política diaria y mantenía contacto constante con María Corina Machado mediante reuniones virtuales y Zoom. Meda era quien transmitía las directivas de la líder al resto del equipo. De esta forma, Machado estaba directamente conectada y al corriente de las actividades y coordinaciones que se realizaban desde la residencia.
Claudia Macero, por su parte, concentraba gran parte de las decisiones operativas y organizaba reuniones políticas dentro de la sede diplomática.
Un clima de tensión y maltrato
El testimonio describe un ambiente de constantes conflictos internos, exigencias excesivas y malos tratos hacia el personal argentino de la residencia. Varios empleados manifestaron su malestar por el destrato recibido y el clima de superioridad que imponían algunos de los asilados.
Una imagen que se derrumba
La fuente destaca la fuerte contradicción entre el discurso público del entorno de Machado —presentado como democrático, unitario y de derecha— y la realidad interna que describe: una conducción vertical, autoritaria y con vínculos explícitos con sectores del Partido Demócrata.
Además, el testimonio recoge críticas de empresarios y referentes venezolanos hacia el círculo más cercano de la dirigente, señalando que su apoyo real en Venezuela es menor al que se proyecta mediáticamente y responde más a la desesperación ante Maduro que a una adhesión genuina.
Esta denuncia cobra especial relevancia en un momento de reconfiguración de la oposición venezolana y pone bajo la lupa los verdaderos alineamientos internacionales del proyecto liderado por María Corina Machado.