La ONG Prisoners Defenders sostiene que el Estado africano abona unos 4.095 dólares mensuales por cada especialista cubano, mientras los profesionales reciben alrededor de 1.000 dólares. También denunció fuertes restricciones sobre su libertad y condiciones laborales.
La organización Prisoners Defenders denunció que el Gobierno izquierdista de Botsuana mantiene y financia un sistema de contratación de médicos cubanos en el que la mayor parte del dinero destinado a pagar por sus servicios termina en manos del régimen de Miguel Díaz-Canel. Según una investigación difundida este martes, el Estado botsuanés paga aproximadamente 4.095 dólares mensuales por cada especialista, mientras que el profesional recibe apenas unos 1.000 dólares.
De acuerdo con la documentación obtenida por la ONG, los médicos reciben solamente el 24,42% del valor abonado por su trabajo, mientras que el 75,58% restante es transferido a las autoridades cubanas. Prisoners Defenders sostiene que esta distribución está contemplada en el convenio bilateral entre ambos países y que las autoridades de Botsuana conocen cómo se distribuyen los pagos.
El presidente izquierdista de Botsuana Duma Boko
Actualmente habría unos 90 profesionales cubanos trabajando en Botsuana. Con las tarifas establecidas en el acuerdo, la organización calcula que el Gobierno cubano obtiene alrededor de 4,21 millones de dólares anuales por este contingente. La ONG también cuestionó que las autoridades botsuanesas no hayan explicado públicamente qué mecanismo presupuestario permitió financiar un número de plazas superior al inicialmente previsto.
La diferencia salarial también sería significativa respecto de los profesionales locales. Según los datos citados por Prisoners Defenders, un médico especialista botsuanés puede percibir entre 4.439 y 4.917 dólares mensuales, dependiendo de su categoría y de los complementos correspondientes. En comparación, los médicos cubanos reciben alrededor de una quinta parte de esa remuneración.
Prisoners Defenders sostiene que estas condiciones forman parte de un sistema más amplio de misiones médicas internacionales cubanas, mediante el cual el régimen de Díaz-Canel obtiene ingresos en moneda extranjera a cambio de enviar profesionales de la salud a otros países.
Medicos cubanos en África
La denuncia coloca ahora el foco sobre el papel de Botsuana en estos acuerdos. Prisoners Defenders afirma que las autoridades del país africano no pueden alegar desconocimiento, debido a que los documentos contractuales y administrativos especificarían cuánto dinero corresponde a cada profesional y cuánto se transfiere al régimen cubano.
El caso vuelve a poner bajo escrutinio internacional el funcionamiento de las brigadas médicas cubanas en el extranjero, especialmente por la diferencia entre los montos pagados por los países receptores y las remuneraciones efectivamente percibidas por los profesionales.