El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó un extenso informe de más de 100 páginas en el que acusa al régimen cubano de haber construido, durante más de seis décadas, una sofisticada red internacional de espionaje, subversión política y exportación de la revolución comunista. El documento sostiene que La Habana desarrolló una estrategia destinada a infiltrar instituciones estadounidenses, respaldar movimientos revolucionarios y consolidar una estructura de influencia ideológica en América Latina y otras regiones del mundo.
Según el informe, la exportación de la revolución fue uno de los pilares de la política exterior del régimen instaurado por Fidel Castro en 1959. A lo largo de décadas, Cuba habría perfeccionado un modelo basado en operaciones de inteligencia, propaganda, entrenamiento de cuadros políticos y apoyo logístico a organizaciones revolucionarias en distintos países.
El Departamento de Estado sostiene que Cuba convirtió la revolución en una política de Estado
El reporte afirma que el régimen cubano desarrolló una estructura permanente de espionaje e influencia política con el objetivo de debilitar la posición de Estados Unidos y expandir el modelo revolucionario en el hemisferio occidental.













