La resolución pasó de 165 votos a favor en 2025 a 130 este año, mientras los votos en contra subieron de 7 a 17: una caída de 35 apoyos que marca un giro crucial, impuesto por la Argentina de Milei.
En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el canciller argentino Pablo Quirno confirmó a través de X que la Argentina votó en contra de la resolución relativa a Cuba. El diplomático fundamentó la postura oficial sosteniendo que "no hay libertad sin democracia, ni desarrollo económico sin respeto por la propiedad privada y los derechos individuales", remarando que el régimen cubano no puede continuar escudándose en el principio de soberanía para justificar la opresión de su pueblo, la persecución política, la supresión de las libertades y la negación de los derechos fundamentales.
Asimismo, Quirno remarcó que el considerable aumento en los votos en contra de la resolución refleja un cambio significativo en el escenario internacional y revalida el liderazgo de la Argentina en la defensa de la libertad y la democracia. Señaló que cada vez más naciones de América Latina se están sumando a una postura que ubica a la libertad y los derechos individuales en el centro de la agenda regional, reafirmando finalmente el compromiso argentino y su solidaridad con el pueblo cubano en su legítima aspiración de vivir en libertad, bajo el Estado de derecho e instituciones democráticas.
Este miercoles, el pleno de las Naciones Unidas presenció una transformación geopolítica de alcance histórico. Los valores de occidente se han consolidado decididamente en el seno de la ONU, evidenciando un drástico desplome del respaldo internacional hacia el régimen comunista de Cuba y el inicio de una nueva era de combate cultural y diplomático contra las tiranías de la región. Este cambio de paradigma diplomático se encuentra liderado a nivel internacional por figuras de la derecha como el presidente argentino Javier Milei, en sintonía con referentes occidentales como Donald Trump y Benjamin Netanyahu, abanderados de la defensa irrestricta de la libertad de comercio y navegación y los derechos humanos.
En términos puramente cuantitativos, el tratamiento de la resolución sobre el Item 37 - A/81/L.5 expuso el desmoronamiento de la influencia política de La Habana. El proyecto presentado por Cuba fue aprobado con tan solo 130 votos a favor, registrando 17 votos en contra y 25 abstenciones.
Resultados votación 28/10/2026
Al cotejar los datos de la sesión oficial de 2026 con los resultados obtenidos en 2025, la erosión del apoyo al régimen comunista resulta demoledora: Cuba perdió 35 votos de apoyo respecto del año anterior, cayendo de forma vertiginosa desde los 165 votos a favor cosechados en 2025 a solo 130 en 2026. La postura en contra del cese del bloqueo económico sumó 10 naciones adicionales, pasando de 7 votos en contra en 2025 a 17 en 2026. Las abstenciones sufrieron un incremento de 13 países, pasando de 12 el año anterior a 25 en esta oportunidad.
Este hito acentúa una tendencia que destruye la hegemonía propagandística que el castrismo mantuvo durante 34 años. Desde la primera votación en 1992 —donde se registraron 59 votos a favor, 3 en contra, 71 abstenciones y 46 ausencias— el respaldo al régimen había alcanzado un pico en 2015 y 2017 con 191 votos a favor y únicamente 2 en contra, en el marco del deshielo promovido por la administración de Barack Obama. Tras la histórica abstención de Estados Unidos en 2016 con la solitaria oposición de Israel, el escenario en 2026 reafirma el desmantelamiento de esa corriente y el alineamiento definitivo de la diplomacia global con la agenda de la libertad.
El liderazgo de Javier Milei en Argentina y su alineamiento incondicional con los principios de occidente propiciaron un reordenamiento de los países latinoamericanos y globales en contra de la dictadura cubana:
Bloque del Rechazo a la Resolución (17 votos en contra):Argentina ratificó su firme rechazo a la resolución castrista en alineación con Estados Unidos, Israel y Paraguay. A este bloque en contra del levantamiento de las sanciones se acoplaron cuatro naciones latinoamericanas que cambiaron su voto respecto a 2025: Colombia, Costa Rica, Ecuador y Trinidad y Tobago. La nómina de naciones que votaron en contra se completó con Ucrania, Hungría, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Marruecos, Macedonia del Norte y Bosnia y Herzegovina.
Pablo Quirno en X:
Distanciamiento y Neutralidad (25 abstenciones):25 naciones prefirieron abstenerse de apoyar a la dictadura, incluyendo países clave de la región como Chile, República Dominicana, Jamaica y Perú.
Restos de Apoyo al Régimen (130 votos a favor): Permanecieron del lado del texto presentado por Cuba naciones como Brasil, México, Uruguay y Panamá.
Sin Registro de Voto o Ausentes: No ejercieron voto El Salvador, Guatemala y Bolivia, mientras que Venezuela tampoco votó al mantener suspendidos sus derechos dentro del organismo multilateral.
Donald Trump
El representante de Estados Unidos, Mike Waltz, desbarató en el recinto la narrativa del régimen al sostener que el sufrimiento de la población y la severa crisis energética de la isla se deben al fracaso del propio modelo estatista y no a las medidas norteamericanas vigentes desde 1960.
En una declaración contundente que resonó en el plenario, Mike Waltz sentenció:"No hay bloqueo". Para destruir el argumento victimista de La Habana, Mike Waltz ofreció precisiones numéricas del intercambio comercial, revelando que Estados Unidos exportó a Cuba más de 876 millones de dólares en un periodo de ocho meses durante 2026, complementado por un continuo flujo de bienes provenientes de Canadá, España, México, China, Rusia, la Unión Europea y las propias agencias de la ONU.
El diplomático estadounidense remarcó que la riqueza del país no ha desaparecido, sino que "simplemente cambió de manos" hacia las cúpulas gobernantes y el monopolio militar cubano. Asimismo, exhortó a las naciones presentes a rechazar la moción del régimen, calificando el voto en contra como: "Lo único que está entre el régimen cleptocrático comunista y otra victoria propagandística en desmedro del pueblo cubano".
Bruno Rodríguez Parrilla
El canciller del régimen comunista, Bruno Rodríguez Parrilla, procuró eludir la responsabilidad de la dictadura acusando a Estados Unidos de sostener una plutocracia y apelando a los preceptos de la Carta de las Naciones Unidas, la igualdad soberana de los Estados, la no intervención en asuntos internos y la impugnación de normativas con alcance extraterritorial como la Ley Helms-Burton de 1996.
Durante su discurso, Bruno Rodríguez Parrilla exhibió una pantalla con estimaciones que cifraban supuestas pérdidas por 22,9 millones de dólares acumuladas tan solo durante el transcurso del debate. El funcionario culpó al embargo económico de haber duplicado la tasa de mortalidad infantil, cancelar intervenciones quirúrgicas e impedir el comercio de fármacos para el cáncer, el Alzheimer y la demencia senil, concluyendo con la siguiente cita: "Lo que Cuba reclama es que la dejen en paz (…) Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí".
A pesar de los intentos cubanos por denunciar el endurecimiento de las políticas estadounidenses desde 2017 tras las flexibilizaciones de 2015 y 2016, la resolución —que encomendó al Secretario General de la ONU un informe de seguimiento sobre la materia— confirmó que el relato comunista se desmorona frente al firme avance geopolítico de los valores de occidente promovidos por el liderazgo de Javier Milei.