El Departamento de Justicia de los Estados Unidos inició una investigación contra Becca Good, esposa de la extremista fallecida Renee Good, en torno a sus acciones durante el tiroteo con agentes federales y sus vínculos con grupos de extrema izquierda que han estado protagonizando protestas contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en los últimos meses.
De acuerdo con lo informado por The New York Times, “el Departamento de Justicia inició una investigación para examinar los vínculos entre la Renee Good y su esposa, Becca, y varios grupos que han estado monitoreando y protestando contra los agentes de inmigración en las últimas semanas”.
El caso se originó a partir de un violento episodio ocurrido durante una protesta, en el que Renee Good murió tras intentar asesinar a un oficial federal. Durante ese incidente, Renee intentó atropellar a un agente de ICE, lo que derivó en la respuesta armada de los oficiales. Tras el hecho, la propia Good reconoció su responsabilidad y declaró que todo fue “culpa suya”.
Renee y Becca Good.
Las autoridades ahora ponen el foco en la conducta de Becca Good durante los hechos y en el rol que ambas habrían desempeñado dentro de un esquema más amplio de activismo de extrema izquierda.
De acuerdo con la información, Renee y Becca participaban activamente de una protesta en la que Renee colocó su vehículo en medio de la calle con el objetivo de bloquear el tráfico y el operativo de ICE, mientras Becca filmaba el enfrentamiento intencional entre su esposa y las fuerzas federales.
Luego del tiroteo, Becca Good sostuvo públicamente que ella y Renee se habían “detenido para apoyar a nuestros vecinos”. Sin embargo, el vehículo que utilizaban, un Honda Pilot, fue empleado tanto como barricada para obstaculizar el tránsito como también como arma durante el enfrentamiento.
El heroico agente de ICE que disparó en defensa propia.
Tras la muerte de Renee Good, se conoció que ambas tenían vínculos con Minnesota ICE Watch, un grupo de extrema izquierda que se dedica a monitorear, acosar y atacar operativos de las fuerzas federales de inmigración. Este grupo ha estado presente en distintos episodios de tensión con agentes de ICE en el estado, especialmente en el contexto del aumento de los esfuerzos federales para deportar a inmigrantes ilegales y delincuentes.
La investigación del Departamento de Justicia se da además en un contexto más amplio, ya que el estado de Minnesota también está siendo investigado por fraude. En ese esquema, miembros de la comunidad inmigrante somalí utilizaron empresas y organizaciones sin fines de lucro para obtener subsidios estatales destinados a servicios sociales que nunca se prestaron. Según estimaciones, miles de millones de dólares fueron robados gracias a un sistema de supervisión laxa por parte del estado demócrata.