El dictador cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que el régimen de La Habana tiene la “capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, aunque condicionó cualquier instancia de negociación a que se realice “sin presiones” y bajo supuestas condiciones de igualdad y respeto.
Las declaraciones se produjeron durante un discurso transmitido por la televisión estatal, en un contexto de creciente asfixia económica para la isla, agravada por el corte de los suministros petroleros provenientes de Venezuela, histórico sostén del régimen cubano y hoy fuera de juego tras la captura del dictador narco Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
“Hemos dicho que tenemos capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo Díaz-Canel, en un mensaje orientado tanto al frente interno como a la comunidad internacional, mientras el país atraviesa una crisis energética y social sin precedentes.
El régimen cubano busca negociar desde la debilidad
Durante su intervención, Díaz-Canel insistió en que cualquier diálogo debe excluir presiones externas. “El diálogo no puede ser bajo presiones”, afirmó, y agregó que debe darse “en condiciones de igualdad y respeto”.
Sin embargo, el propio discurso dejó en evidencia la fragilidad del régimen. “Todo eso lo vamos a denunciar. Y sin miedo”, dijo el dictador, antes de admitir que Cuba deberá salir de la crisis “por nosotros mismos”, una frase que contrasta con décadas de dependencia del subsidio venezolano.














