Trump confirmó charlas con la cúpula de la dictadura cubana mientras EE.UU. endurece la presión sobre el régimen
Mike Hammer, embajador de Estados Unidos en Cuba.
porRedacción
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El Presidente estadounidense conversó "con las más altas esferas" del régimen cubano.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que su administración mantiene conversaciones con las más altas esferas del régimen cubano. Expresó su confianza en alcanzar un acuerdo, en medio de una escalada de presión económica y diplomática contra la dictadura que gobierna la isla desde hace más de seis décadas.
“Estamos hablando con las más altas esferas de Cuba. Veamos qué pasa. Creo que vamos a llegar a un acuerdo”, afirmó el mandatario durante declaraciones públicas desde la Casa Blanca.
Trump estaría hablando con la cúpula cubana para negociar una transición
Las palabras de Trump se producen en un contexto de creciente aislamiento internacional del régimen cubano. Este se profundizó tras el corte definitivo de los suministros petroleros provenientes de Venezuela —histórico sostén económico de La Habana— luego de la captura del narcodictador Nicolás Maduro.
Según el propio Trump, Cuba “no puede sobrevivir” sin ese respaldo y se encuentra al borde del colapso.
Choque con el relato “humanitario” y negociaciones reservadas
El Presidente estadounidense también respondió a las advertencias de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La mandataria comunista había sostenido que la interrupción del suministro de petróleo podría generar una crisis humanitaria en la isla.
Claudia Sheinbaum advierte crisis humanitaria, cuando los cubanos ya viven en crisis hace años.
“No tiene por qué haber una crisis humanitaria, probablemente vendrán a nosotros y querrán hacer un trato. Cuba será libre nuevamente”, sostuvo Trump. De esta manera, desarmó el discurso que intenta responsabilizar a las sanciones internacionales por una situación que, en realidad, es consecuencia directa de décadas de socialismo y represión.
La crisis humanitaria en Cuba no es una amenaza futura, es una realidad cotidiana. Los cubanos viven bajo un régimen con escasez crónica de alimentos, medicamentos, energía y libertades básicas. Además, carecen absolutamente de aquellos "derechos humanos" que la izquierda dice defender.
En paralelo, circularon versiones sobre una delegación cubana encabezada por Alejandro Castro Espín —hijo del dictador Raúl Castro— que habría mantenido reuniones en México con un alto funcionario de la CIA.
El objetivo de esos encuentros sería explorar una salida negociada a la crisis bilateral y gestionar el eventual desbloqueo de 133 millones de dólares vinculados a remesas de emigrantes cubanos, que el régimen buscaría destinar a la compra de combustible.
EE.UU. denunció represión y hostigamiento
Mientras avanzan las negociaciones, Washington elevó el tono contra la represión del régimen. La Bureau of Western Hemisphere Affairs del Departamento de Estado exigió que La Habana cese inmediatamente sus acciones intimidatorias contra diplomáticos estadounidenses.
“El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer”, afirmó el organismo en un comunicado difundido en X.
“Nuestros diplomáticos continuarán reuniéndose con el pueblo cubano, a pesar de las tácticas fallidas de intimidación del régimen”, agregó.
Mike Hammer, embajador de Estados Unidos en Cuba.
El embajador estadounidense en Cuba, Mike Hammer, denunció haber sido hostigado tras salir de la Iglesia San Francisco de Paula, donde fue increpado por un grupo organizado con gritos e insultos. “No representan al pueblo cubano, a los cubanos de a pie”, sostuvo el diplomático.
En la misma línea, el congresista Carlos Gimenez condenó los ataques y advirtió que constituyen una violación del derecho internacional.
Emergencia nacional y sanciones
La semana pasada, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” respecto a Cuba. Esta considera que el régimen representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad y la política exterior de Estados Unidos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
La medida impone aranceles a países que suministren petróleo a la isla, afectando directamente envíos desde México y otros posibles proveedores.
Mientras el régimen cubano intenta sostenerse mediante la represión y el control, la presión internacional crece y Estados Unidos no cesará hasta ver el fin de la dictadura.