El objetivo de esos encuentros sería explorar una salida negociada a la crisis bilateral y gestionar el eventual desbloqueo de 133 millones de dólares vinculados a remesas de emigrantes cubanos, que el régimen buscaría destinar a la compra de combustible.
EE.UU. denunció represión y hostigamiento
Mientras avanzan las negociaciones, Washington elevó el tono contra la represión del régimen. La Bureau of Western Hemisphere Affairs del Departamento de Estado exigió que La Habana cese inmediatamente sus acciones intimidatorias contra diplomáticos estadounidenses.
“El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer”, afirmó el organismo en un comunicado difundido en X.












