El Gobierno del dictador socialista Lula da Silva tomó la insólita decisión de rechazar y devolver la carta enviada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que notificaba la imposición de un arancel del 50% a las importaciones brasileñas.
Según informaron fuentes oficiales a la agencia EFE, el documento fue calificado como “ofensivo” y con “falsedades” sobre la relación entre ambos países, excusas que, para sorpresa de nadie, también son falsas.
En su carta, el presidente estadounidense explicaba que el motivo de la imposición de aranceles a Brasil, además de la desigualdad en el comercio, se debe a la persecución política contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, los ataques a la libertad de expresión, y el autoritarismo del Gobierno de Lula.

Este miércoles, el encargado de negocios de la Embajada estadounidense en Brasilia, Gabriel Escobar, fue citado por segunda vez al Ministerio de Relaciones Exteriores. La reunión fue encabezada por la secretaria para América del Norte, Maria Luisa Escorel.
Según trascendió, Escorel pidió confirmar la autenticidad de la misiva firmada por Trump y, una vez verificada, comunicó al diplomático que el Ejecutivo brasileño rechazaba su contenido y procedía a devolverla. “La carta fue devuelta por ser ofensiva y contener falsedades sobre Brasil y errores fácticos sobre la relación comercial bilateral”, detallaron las fuentes.
Que decía la carta de Trump
El documento, que Trump difundió públicamente antes de que el dictador Luiz Inácio Lula da Silva lo recibiera formalmente, argumentaba que la decisión arancelaria respondía a lo que calificó como una “caza de brujas” contra el exmandatario Jair Bolsonaro, en el marco de la persecución política en Brasil.









