El régimen de Nicolás Maduro volvió a mostrar su incompetencia militar.
El régimen de Nicolás Maduro volvió a sufrir un bochorno militar. Uno de los principales navíos logísticos de la Armada Bolivariana, encalló frente a las costas del estado Falcón durante un ejercicio de defensa que simulaba una invasión extranjera.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran a la embarcación parcialmente sumergida, con el casco hundido por debajo de su línea de flotación y sin capacidad de maniobra.
Buque Capana.
El incidente se produjo mientras el régimen bolivariano realizaba operaciones del plan “Independencia 200”, una movilización militar ordenada por Maduro ante el despliegue de tropas estadounidenses en el Caribe y la frontera con Colombia. La embarcación, que debía participar en maniobras anfibias, terminó varada a pocos metros de la playa, con el agua cubriendo gran parte del casco.
Ni el Ministerio de Defensa venezolano ni el Comando Estratégico Operacional de la FANB emitieron hasta ahora comunicado alguno sobre el accidente o el estado de la tripulación, que según fuentes extraoficiales habría superado los 300 ocupantes entre marinos y personal de apoyo.
El Capana T-61, con más de 40 años de servicio, fue construido en Corea del Sur en 1982 y entró en operaciones en 1984. Forma parte de la clase Capana-Alligator, una serie de cuatro buques diseñados para transportar tanques, vehículos blindados y tropas.
Maduro junto a Diosdado Cabello.
El revés resulta aún más grave considerando que el navío había sido "recientemente modernizado". Entre 2020 y 2023, el Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros estatales DIANCA, con un programa de reacondicionamiento que incluyó motores, sistemas de comunicación, cubierta de vuelo y rampas de desembarco.
La pérdida de una unidad logística de esta envergadura impacta directamente en la operatividad de la Armada venezolana, ya de por sí limitada por la falta de mantenimiento, combustible y entrenamiento. El accidente revela la falta de capacidad técnica y profesional de sus fuerzas armadas.
Mientras tanto, Maduro intentó disimular el traspié con un discurso de resistencia. “Estamos ganando la paz, zona por zona, territorio por territorio”, dijo el dictador en un mensaje televisado, sin referirse al incidente. Cabello, por su parte, encabezó operativos en Miranda y aseguró que el país “mantiene una resistencia activa y prolongada”.
El hundimiento del buque simboliza, una vez más, el colapso institucional y operativo de la Venezuela de Maduro, donde la propaganda no logra ocultar la decadencia de sus fuerzas armadas ni el desgaste del régimen.