El Salvador se posiciona como un nuevo foco de atracción para la inversión extranjera, luego de que más de 75 compañías de Estados Unidos manifestaran interés en instalarse o expandir operaciones en el país, según datos recientes.
El creciente interés responde, en gran medida, a la mejora en las condiciones de seguridad, un factor que históricamente había sido una de las principales barreras para la llegada de capitales.
Las políticas implementadas por el gobierno de Nayib Bukele lograron reducir significativamente los índices de violencia, generando un entorno más favorable para el desarrollo empresarial.












