Las celebraciones del Día de la Victoria en Rusia estuvieron marcadas este año por un clima de tensión e incertidumbre en Moscú. Mientras el Kremlin organizaba el tradicional desfile militar del 9 de mayo, las autoridades rusas enfrentaron ataques con drones, interrupciones en las comunicaciones móviles y fuertes medidas de seguridad en distintos puntos de la capital.
Según medios rusos y reportes oficiales, durante las horas previas al desfile se registraron múltiples alertas aéreas y restricciones temporales en el funcionamiento de redes celulares e internet móvil. Las autoridades justificaron las medidas como parte de un operativo de seguridad destinado a evitar posibles ataques ucranianos con drones sobre Moscú.












