Un informe publicado el 15 de julio por ProPublica ha revelado una alarmante brecha de seguridad dentro del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD, por sus siglas en inglés) durante casi una década.
Así, ingenieros de Microsoft con sede en China han tenido acceso a sistemas claves alojados en la nube del Pentágono. Esta situación no fue consecuencia de un ciberataque o de infiltración, sino que fue autorizada formalmente como parte del modelo de soporte técnico global de Microsoft.
Según el reportaje, estos ingenieros participaron en tareas de mantenimiento de sistemas que manejan datos clasificados como de alto impacto, que incluyen información delicada sobre operaciones militares.
El hecho representa una grave vulnerabilidad en la seguridad nacional estadounidense. Si bien el DoD exige estrictos requisitos de ciudadanía o residencia para personal con acceso a datos clasificados, el esquema de externalización de Microsoft permitió eludir estas exigencias.
En la práctica, Estados Unidos terminó confiando el acceso a sistemas críticos a ciudadanos de un país con historial comprobado de espionaje y ciberataques contra intereses estadounidenses durante las administraciones demócratas.
El caso evidencia los riesgos que enfrenta el gobierno estadounidense al trabajar con proveedores tecnológicos privados que, por razones de eficiencia de costos, trasladan funciones operativas a países como China.










