El Departamento de Guerra de los Estados Unidos advirtió el miércoles que el rápido y sostenido fortalecimiento militar de China representa una amenaza creciente para la seguridad estadounidense y la de sus aliados, según su informe anual sobre el poder militar chino. El documento sostiene que Pekín se está preparando activamente para un posible conflicto de gran escala, con Taiwán como principal foco de tensión en el corto plazo.
De acuerdo con el informe de 2025, el Ejército Popular de Liberación (EPL) está alineando sus fuerzas para proporcionar al dictador chino, Xi Jinping, opciones militares ''creíbles'' contra Taiwán para el año 2027.
La evaluación del Pentágono indica que China aspira a estar en condiciones de ''luchar y ganar'' una guerra por la isla autogobernada hacia el final de esa fecha, en un contexto de presión militar, política y económica cada vez más intensa sobre Taipéi.
El informe asegura que Xi Jinping se está preparando para un conflicto a gran escala
Funcionarios estadounidenses subrayan que la modernización militar de China no tiene precedentes por su escala y velocidad. El informe destaca una rápida expansión del arsenal nuclear chino, el desarrollo de armas hipersónicas capaces de evadir defensas antimisiles, el aumento de misiles de largo alcance y el fortalecimiento de capacidades en ciberseguridad y en el ámbito espacial.
Estas mejoras, advierte el Pentágono, ya no solo amenazan a fuerzas estadounidenses desplegadas en el extranjero, sino que elevan el riesgo para el propio territorio continental de Estados Unidos.
El documento también alerta sobre la estrategia de Pekín para consolidar su dominio en el Indo-Pacífico, en particular sobre la denominada ''Primera Cadena de Islas'', que se extiende desde Japón y Taiwán hasta el sudeste asiático.
Pete Hegseth, secretario de Guerra
Controlar esta franja permitiría a China restringir el acceso y la libertad de maniobra de Estados Unidos y sus socios, debilitando alianzas clave y alterando el equilibrio de poder regional.
En el ámbito no convencional, el informe señala que las operaciones cibernéticas chinas han apuntado a infraestructuras críticas y redes militares estadounidenses, como parte de una estrategia más amplia de guerra híbrida.
Además, China ha integrado de manera creciente sus sistemas espaciales, incluidos satélites de vigilancia, comunicación y posicionamiento, en su planificación militar, ampliando el campo de batalla potencial y aumentando el riesgo de escaladas en dominios hasta ahora menos regulados.
China incluso estaría integrando sistemas espaciales para colaborar en la invasión de Taiwán
Washington considera que estas acciones reflejan una ambición más amplia de Pekín por remodelar el orden internacional a su favor. El Pentágono sostiene que China utiliza su creciente poder militar para intimidar a países vecinos, presionar a Taiwán y desafiar normas internacionales, en lugar de actuar como una potencia responsable comprometida con la estabilidad global.
El informe llega en un momento de tensiones persistentes entre ambas potencias y refuerza la postura de la Casa Blanca de que el desafío que plantea China es estratégico y de largo plazo. Funcionarios estadounidenses insisten en la necesidad de fortalecer la disuasión, profundizar la cooperación con aliados y socios en el Indo-Pacífico y mantener una vigilancia constante sobre la evolución de las capacidades militares chinas.